Panorama Cajamarquino

La somnolencia de Kuczynski

Pedro Pablo Kuczynski sigue decepcionando a los cajamarquinos. Si bien es cierto ha tenido muchas trabas puestas por el fujimorismo quienes entorpecen toda gestión que realiza y acción que emprende, también es cierto que hay mucha desatención a temas medulares como los cargos de confianza.

Cuando Ollanta Humala fue presidente nunca vino a Cajamarca por la trastada que hizo a los cajamarquinos al ordenar la matanza de Bambamarca y Celendín, sin embargo la gente de su confianza y quien fue nombrada en las prefecturas de la región sigue en la prefectura de Cajamarca y  en las sub prefecturas de provincias.

Los prefectos representan al presidente de la nación, el sentido común dice que deben ser afines a la política y línea vigente. En Cajamarca ha habido un olvido preocupante en la reestructuración de esos cuadros y los hombres de confianza del excomandante Humala siguen en puestos clave.

Por eso no sorprende que la popularidad e imagen de PPK esté en caída, más si quienes ostentan estos cargos son personas cuestionadas que no contribuyen en nada en solidificar el proyecto del actual gobierno; así el gobierno seguirá encontrando trabas y disparándose a los pies.

Ya la población, representada por colectivos culturales y diversas agrupaciones han hecho público su rechazo a este desatino y a una omisión que parece sistemática y repetitiva con la conducta del gobierno de Ollanta Humala con Cajamarca.

Esa somnolencia del gobierno le pasa factura diariamente mientras el fujimorismo hace de las suyas y se colude con los mismos representantes del gobierno (con partida de nacimiento nacionalista) para desestabilizarlo y dejarlo malparado haciendo campaña en tiempos de agobio y buscando réditos políticos entre el hambre y la necesidad.

A esto se suma una pésima imagen proyectada por el gobierno porque ha demostrado que no cree en lealtades y que tiene una marcada tendencia a pactar con el enemigo. La gente de PPK, aquella que se la jugó y la sudó, hoy ve con pena esa indiferencia hacia ellos; mientras tanto quienes le clavan arteras puñaladas esbozan felices sonrisas.

Ya ha corrido el rumor de un cambio en la prefectura y una vez más se estaría por caer en el desatino de una elección de gente que pertenece a otros partidos, que no son del oficialismo y que tienen excelsas recomendaciones del comandante… aquel que un día cuando era candidato preguntó a los cajamarquinos ¿Quieren agua, o quieren oro? ¡Agua…! Gritaron las multitudes y después solo recibieron balas de metralla, tan igual como recibimos ahora indiferencia.