Panorama Cajamarquino

¿Dónde está la hemeroteca que hizo Socorro Barrantes?

La biblioteca municipal José Gálvez de Cajamarca se apresta a cumplir 78 años de servicio y es gratificante saber que aún existen bibliotecas en un mundo en donde todo se goglea (se rastrea en el buscador de internet Google).

Las casas ya no tienen bibliotecas, ni siquiera un triste estante con libros, por eso es grandioso saber que todavía existen espacios a donde la gente acude a leer, a buscar información y a tener un contacto cercano con los libros.

La biblioteca municipal José Gálvez alberga más de 27 mil libros de toda índole y también una enorme cantidad de periódicos, revistas y publicaciones periódicas de la prensa escrita. Cuando la señora Socorro Barrantes Zurita era directora de ese recinto, hizo una de las más brillantes hemerotecas del país, acuciosa labor que le demandó años de trabajo, selección, encuadernación y conservación de tan magníficos documentos que hacían las páginas vivas de la historia de nuestro país y de la humanidad.

El trabajo que hizo solo una intelectual de su talla podía hacerlo y ella lo hizo sin escatimar sus propias noches, sacrificando las horas con su familia, sus conversaciones y conferencias literarias, su ardua e incansable lucha defendiendo a las mujeres y gastando una de las joyas más valiosas que tenía, sus pupilas.

Pero como la política es cambiante, cierto día ella tuvo que apartarse de ese cargo y dejar la brillante biblioteca en manos de otros y fue ahí cuando empezó la tragedia. Un alcalde que más era un empresario y que veía a los  libros y papeles con desdén decidió hacer en la hemeroteca una sala clandestina para sus cuitas furtivas y como la municipalidad en esos días estaba en la calle Cruz de Piedra y la biblioteca quedaba en el pasaje Atahualpa hizo una conexión, un túnel, una puerta y convirtió al lugar en un suburbio. Para eso fue preciso desaparecer los miles de documentos y se mandaron varios carros que se encargaron de llevarse la preciada hemeroteca a la basura.

¿Merecía eso Socorro Barrantes? ¿Un inepto gobernante puede hacer eso a los cajamarquinos? Algo similar sucede con los libros del fondo editorial de la Municipalidad Provincial de Cajamarca, tiene un almacén lleno de libros que son un nido de ratas y los que no son roídos por el tiempo y el olvido son destruidos por las goteras de un almacen municipal. Esos libros deberían regalarse a todas las escuelas públicas y a las comunidades rurales, tal vez leyendo hoy los niños, evitemos mañana tener esa clase de autoridades.