Panorama Cajamarquino

Educación Universitaria

Una de las grandes satisfacciones que tenemos los padres es que nuestros hijos sean profesionales. Esa aspiración en nuestro país se ha desarrollado por muchas décadas.

La universidad estatal viene a ser casi gratuita y se siguen implementando nuevas universidades del Estado en numerosos departamentos del Perú. En otros países, la educación universitaria pública es muy reducida y casi inexistente, pues se sobreponen las universidades privadas, solo para jóvenes que tengan la capacidad económica para sostenerse.

Que un joven se matricule en una universidad del Estado, como en el presente año, le significa abonar menos de 70 soles por derechos de matrícula, en el que se incluye la libreta de notas y el carné universitario; las pensiones por enseñanza no existen, el Estado sufraga los gastos del pago de docentes y del mantenimiento de la universidad. Debemos admitir que el joven que estudia en una universidad pública es privilegiado porque puede acceder al comedor universitario y gozar de las ofertas de becas nacionales y para el extranjero.

Por ello, debe ser una preocupación y de solución inmediata por la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) que exista un verdadero estudio y racionalización de las ofertas que hacen las diferentes facultades, tanto de las universidades estatales y privadas.

Es innegable que hay, desde hace muchos años, una sobresaturación de profesionales de determinada área. Profesores, abogados, administradores de empresa, comunicadores y hasta médicos, entre otros profesionales, que egresan luego de un esforzado estudio, y se encuentran con que no hay trabajo y tienen que convertirse en trabajadores improvisados como taxistas, vendedores, oficinistas y hasta albañiles; por supuesto que no es deshonroso ejercitar esas actividades, pero lo cierto es que no fueron formados para ello.