Panorama Cajamarquino

Griezmann incendia la Liga

Si Griezmann tiene en su cabeza fichar por el Real Madrid lo disimula muy bien. Por segundo año consecutivo incendió el Real Madrid y, de paso, le echó una mano al Barcelona en la persecución por la Liga. Fue en el territorio blanco, en esa zona del reloj en la que el Madrid registra a su nombre las manecillas. Antoine se deslizó por una grieta y destrozó por completo el muro que, piedra a piedra, había construido Keylor con los guantes puestos. El Madrid dormía sobre un colchón confortable y ahora lo hace sobre uno de pinchos.

Pero al Madrid el estilo fakir no le molesta. Al contrario, parece que busca la incomodidad para poder triunfar desde ella. Ante el Atlético perdonó lo que hubiera significado mandar a serigrafiar la placa de campeón. La tuvo en su mano, pero se la tiró al pecho a Oblak, quien la recibió con gusto, como los pelotazos durante el partido. Se sacó el gol dos veces a Benzema y fue tan culpable como Griezmann del empate final.