Panorama Cajamarquino

La hora ha llegado

Por: Francisco Arroyo Cobián (*)

Vemos con mucho agrado la decisión firme, clara de algunos fiscales y jueces en tomar por las astas la lucha contra la corrupción, lo que nos da la esperanza de que esta lucha se convierta en una “sin cuartel” y que al no quedar impunes estos actos delictivos, la impetuosa y terrible corrupción se rebaje a su mínima expresión.

La detención preventiva dictada contra el gobernador del Callao, Félix Moreno, la del gobernador regional de Ancash con sentencia, la del alcalde de Chilca que formaba una red criminal y que ya se encuentra entre rejas, nos permite preguntarnos: ¿existe ya una decisión corporativa institucional del Ministerio Público y del Poder Judicial para acabar con esta lacra social que hunde al país en el caos, que rebaja la moral de los ciudadanos y que nos llena de impotencia ante la inexistencia de justicia? La respuesta queda en el limbo, pues vemos que no todos son medidos con la misma vara. La justicia debe ser implacable y aplicable para todos sin excepción, la justicia debe ser ciega ante el delito y no escoger a quien se puede investigar y juzgar. La justicia debe sustentarse en las doctrinas básicas de su existencia.

Se ha aplicado la ley a determinados personajes, pero muchos parecen ser intocables o tener patente de corso, ya que debiendo tener investigación o detención preventiva, sus casos son lentos no se los desea tocar. ¿Acaso las presiones acechan o existen simpatías que conmueven?

Como ejemplos objetivos citamos el de Gregorio Santos que tiene denuncias por la entrega a Wilson Vallejos de 11 proyectos sin licitar, por un monto de 155 millones de soles y no hay ni el dinero ni obras; se suma a esto el caso de la electrificación de Catache, en donde está involucrado Martín Castañeda Lossio y el caso Aterpa, una constructora brasilera en donde colaboradores eficaces han declarado haber entregado al susodicho la suma de 3 millones de soles por la adjudicación de la obra de mejoramiento de la carretera Choropampa-La Libertad. Todos esperan la sentencia antes que se aproximen las elecciones y se alegue persecución política.

Otros casos emblemáticos son la inoperancia de la Fiscalía para investigar los claros hechos de corrupción de Susana Villarán, Verónika Mendoza y Marisa Glave. Como recordamos, Mendoza aparece involucrada en las agendas de Nadine, en donde escribió de puño y letra anotaciones que la judicatura califica como lavado de dinero. Ella se jacta de moralista, pero tiene un trato preferencial tanto como Susana Villarán que tiene mucho que ver con el financiamiento de Odebrecht para la campaña de la revocatoria junto a Marisa Glave, quien fue la interlocutora entre Odebrecht, OAS, Camargo-Correa, teniendo que explicar de dónde salieron tantos millones para el pago a Luis Favre, agente del corrupto Lula Da Silva.

¿Qué espera el Ministerio Público en estos casos en donde existe tanta pasividad, por qué no se solicita la detención preventiva de Nadine y Humala?

¿Por qué tanta demora para que el juez dicte detención preventiva para Alejandro Toledo y Eliane Karp?

Mientras se siga desviando la atención con la captura y detención de peces livianos y se olviden de los peces gordos que se pasean libremente, existirá la desconfianza y así la democracia se debilitará.

Creo que la hora ha llegado y si no se hace ahora se perderá la gran oportunidad de acabar con la corrupción que empobrece a los peruanos.

Como decía el gran José Martí: “En la justicia no cabe demoras: y el que dilata su cumplimiento la vuelve contra sí”.

(*) Exalcalde de Cajamarca, expresidente regional, excongresista de la República.