Panorama Cajamarquino

De cámaras fotográficas

Antiguamente tomarse una fotografía era una tarea titánica, cuando aparecieron las primeras cámaras fotográficas las fotografías se tomaban una vez a las quinientas y en ocasiones especiales, cien años atrás, por ejemplo, solo las familias adineradas se las tomaban.

La explicación es sencilla, el fotógrafo era una persona dedicada exclusivamente a ello que hacía que las personas que iban a ser retratadas adopten poses muy serias y que se pasen horas peinándose o arreglando su indumentaria antes del evento fotográfico. Una fotografía era un acontecimiento casi histórico en cada familia.

Después aparecieron las cámaras fotográficas de bolsillo, aquellas que podían llevarse a todas partes pero que funcionaban con rollo y un flash muy rústico, sin embargo eran funcionales. Había que comprar un rollo de 24, 36 o 100 exposiciones y las fotos solo se podían ver cuando ya habían sido desarrolladas.

Desarrollar los rollos fotográficos no era sencillo, primero había que haber hecho todas las tomas, lo que podría tardar hasta años si se tiene en cuenta que uno salía con su cámara solo en los grandes acontecimientos, en los momentos importantes como una salida con los abuelos o los tíos y primos venidos de otra ciudad y así las fotos se iban acumulando hasta terminar el rollo, en ningún caso se tomaban más de diez fotos por salida, no el fotógrafo aficionado que tenía su cámara Kodak personal.

Y cuando el rollo se había terminado a veces nunca se hacía desarrollar porque era relativamente caro, pero como los rollos sí eran baratos, se compraba otro y así se iban acumulando rollos en los cajones más íntimos de las casas con la esperanza de algún día desarrollarlos, el proceso de desarrollo además duraba días porque el laboratorio tenía que enviarlos hasta Lima y después de un tiempo cuando ya estaban listos para recogerlos, a veces uno descubría que muchas de aquellas fotografías tenían a personas decapitadas, fotos mal tomadas, contra luz o simplemente veladas, es decir negras en absoluto.

Hoy en cambio todos andan con una cámara fotográfica en su celular y no solo eso, sino que además una filmadora incorporada que hace que todo el mundo tome fotos  a diestra y siniestra, a cualquier hora y en cualquier lugar y que uno sea retratado con personas que a veces ni conoce.

Hoy cualquier aficionado puede tomar fotografías con una cámara fotográfica y retratar para la posteridad cualquier evento por vano que este sea.