Panorama Cajamarquino

La hipocresía de las redes sociales

La tecnología avanza imparable y las redes sociales se han hecho el pan nuestro de cada día para la gran mayoría. Muchos las usan por trabajo como una herramienta eficaz. Otros las utilizan como un entretenimiento y hay quienes las emplean para sus más soterrados intereses como el delinquir con impunidad.

Lo cierto es que las redes sociales son un fenómeno relativamente nuevo que deja una huella profunda por donde pasa. En el mundo hay en la actualidad millones de personas que hacen uso de ellas para los fines más diversos.

Globalmente el estudio más reciente y especializado sobre internet y las redes sociales determina que de los más de 7.395 millones de habitantes del planeta, 3.419 millones tienen acceso a internet y 2.307.000.000 usan regularmente las redes 3.790.000.000 personas utilizan un teléfono móvil y 1.968 millones de personas acceden a las redes sociales a través de estos.

Hace unos días salió a luz un terrible video en el que se visualiza a una joven limeña siendo violada por un degenerado ante la vista y paciencia de los demás, que pese a que la joven se encontraba inconsciente, nadie la ayudaba y solo atinaban a filmar el hecho con sus celulares. El video apareció colgado en el Facebook y rápidamente se compartió con millones de personas en todo el mundo.

A raíz de ello recién las autoridades de nuestro país empezaron a tomar acciones en favor de la agraviada y a buscar al violador para aplicarle la ley. Las organizaciones feministas, el Ministerio de la Mujer y el Ministerio del Interior se han dedicado a ubicar al delincuente, aunque hasta ahora sin éxito.

Pero las redes en esencia pueden ser una herramienta muy útil, sin embargo, se han mal utilizado y se le da mayormente un uso poco digno y más bien degradante. Se lo usa por ejemplo para difamar anónimamente o con identidades falsas (En Cajamarca tenemos a varios “periodistas” expertos en eso, y aunque el tamaño no les ayuda, son furtivos delincuentes cibernéticos que defienden sus intereses y atacan sin miramientos a cualquiera).

Felizmente ya hay unidades especializadas en delitos informáticos y en Cajamarca también una unidad trabaja en ello, en desenmascarar a esos rufianes que difaman, extorsiona, montan redes de pederastas y pedófilos y hasta de pseudoasesores de incautos políticos (as) que solo tienen la suerte de haber ganado unas elecciones ayudadas por quienes hoy las utilizan y mañana los desecharán como a un paño descartable.