Panorama Cajamarquino

Que no se enfríe la economía

Por: Francisco Arroyo Cobián (*)

Se alejaron las lluvias en la costa y bajaron su intensidad en la sierra y selva, y con esto quedan nuevos retos para que el Gobierno pueda solucionar muchos problemas ante la arremetida de El Niño Costero.

El impacto de este fenómeno natural llevará a una reconstrucción urgente que consistirá en rehabilitar lo básico y permita que el norte del país y zonas afectadas continúen “moviéndose”, para luego dinamizarse y progresivamente llegar a la normalidad. Se estima que para este primer paso en la reconstrucción el monto a invertir será de 3 mil 200 millones de dólares, dedicados a carreteras y caminos, calculando 2,500 kilómetros en carreteras y 1,800 kilómetros en caminos rurales. En vivienda se estima que son 35,000 las afectadas, a lo que hay que agregar escuelas y puestos de salud. Estos representan los daños de capital a solucionar, existiendo a la vez, paralelamente, la pérdida de flujos económicos determinados por la menor producción por la inmensa cantidad de cultivos afectados y otros rubros, lo que afectará definitivamente el Producto Bruto Interno (PBI), tan importante en el crecimiento del país. Debemos tener siempre presente que la base para tener un país en desarrollo es necesario contar con un crecimiento económico permanente, una economía estable y la permanente lucha contra la extrema pobreza.

El Banco Central de Reserva (BCR) había calculado para este 2017, un PBI con crecimiento en 3,5 %, lo cual será muy difícil de alcanzar y muchos economistas ya han alertado que a duras penas se podría llegar al 3 %, pudiendo ser menor la cifra.

Entonces el Gobierno tendrá que proyectarse a pensar que deberá aplicar una efectiva y eficiente inversión pública, a una política de Obras por Impuestos y a dar dispositivos legales que permitan llegar al objetivo trazado como nuevo gobierno y no permitir que la inflación nos alcance, pues, como hemos apreciado, los sueldos ya quedaron bajos con el incremento paulatino de precios. Hasta la fecha, a pesar de haber tenido facultades extraordinarias otorgadas por el Legislativo para dar decretos legislativos, el Ejecutivo no ha dado aquellos que se hacen necesarios para impulsar la economía, por tanto es el momento de hacerlo porque aún estamos a tiempo, ya que queremos que el Perú triunfe.

En este 2017 las primeras inversiones serán un paliativo a los desastres y recién en una segunda etapa, para el 2018, tal vez tengamos listos los estudios de factibilidad, expedientes técnicos que nos conduzcan a una verdadera reconstrucción, donde la PCM está considerando montos muy apreciables para tener que reubicar a muchas poblaciones, construir nuevas instalaciones de servicios básicos y obras complementarias, para que nuevos eventos climáticos no causen el nivel de destrucción que en esta oportunidad tuvo.

Entonces, la aplicación de medidas económicas se hace indispensable por el Ministerio de Economía. Se ofreció bajar el IGV en un punto y no se ha hecho hasta la fecha y ahora no es el momento de hacerlo, ya que por sentido común necesitamos mayor cantidad de dinero y teniendo en contra un déficit fiscal la situación se complica, mucho más cuando se tiene una política fiscal contractiva donde predomina la reducción del gasto público. Se suma a todo esto la caída en las expectativas de inversiones privadas, como en el caso que se esperaba la inversión de 10 mil millones de dólares en lo que corresponde a Las Bambas y Cerro Verde y solamente se invertirán 3 mil millones.

Es el momento de proyectarse al futuro para no llegar al fracaso con una economía que se enfría y con una inflación donde todos estamos comprometidos a luchar para que no se produzca. Los que nos gobiernan tienen la palabra.

(*) Exalcalde de Cajamarca, expresidente regional, excongresista de la República.  

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