Panorama Cajamarquino

Debate perentorio

El cambio en las leyes electorales es una obligación porque no han cumplido cabalmente con el refuerzo del modelo institucional que el Perú lleva adelante desde la transición democrática. Las reformas planteadas implican modificaciones en la Carta Magna y en otras disposiciones de rango menor, que requieren del consenso de los bloques legislativos.
Por lo pronto, hay una subcomisión de reforma electoral que trabaja un anteproyecto con aproximadamente 400 artículos. Una vez que culmine la elaboración del documento, será elevado a la Comisión de Constitución para que discutan, a su vez, los alcances de la propuesta del texto normativo, presente el planteamiento final ante el pleno legislativo y proceda a su debate final y posterior aprobación. Observadores y representantes de los organismos electorales han alertado que esas modificaciones son perentorias habida cuenta de que se acercan las elecciones regionales y municipales del 2018.
El grupo de trabajo, presidido por la legisladora Patricia Donayre, ya aprobó algunos cambios, como la prohibición para que los primos hermanos o cuñados de un candidato estén impedidos de ejercer la observación electoral en un proceso electivo. Entre otros aspectos, también se acordó que no podrán ser observadores los afiliados o personeros de las organizaciones políticas, salvo que hayan renunciado a esa condición con no menos de un año de anterioridad a la fecha límite de la convocatoria del proceso electoral.

Son los primeros pasos, pero aún queda en el tintero un conjunto de propuestas. Por ejemplo, el Jurado Nacional de Elecciones presentó al Parlamento un anteproyecto del Código Electoral, cuyo objetivo fundamental es unificar, ordenar y sistematizar integralmente la dispersa y profusa normatividad que rige los procesos electorales del país. Obviamente, también busca cubrir los vacíos y eliminar las normas obsoletas.

Entre los principales temas innovadores que el JNE propone figuran los siguientes: las normas electorales no pueden modificarse desde un año antes o durante el curso de los comicios; la aplicación de las sanciones por violación de la ley de dádivas será gradual, con multas e inclusive con la exclusión del candidato; la paridad de género en las listas de candidatos (50% hombres y 50% mujeres), incluidos en forma alternada, así como la realización simultánea de los comicios internos de las organizaciones políticas para determinar a sus candidatos a cargos de elección popular, con participación obligatoria de los entes electorales.