Panorama Cajamarquino

¿Cuántos libros al año leemos?

El día domingo fue el día del libro y pasó casi desapercibido y es que el gran problema nuestro es que no leemos y por eso nos hemos convertido en una sociedad en descenso, en camino hacia abajo. La mayoría de personas leen un libro por obligación mientras están en el colegio o cursan estudios universitarios, luego de ello son muy pocas las que leen siquiera un libro al año.

A Cajamarca hace tiempo llegó una librería de renombre y se instaló en un centro comercial, al poco tiempo tuvo que cerrar porque sencillamente no vendía, no le era rentable. No tenemos en la ciudad librerías propiamente dichas, apenas algunos espacios en donde se venden útiles de escritorio, papeles, cuadernos y quizás algunos textos muy escuetos.

El peruano promedio no lee y esa es la razón de nuestra reiterada desgracia al elegir a nuestros gobernantes, por ejemplo, o al tener que decidir nuestra opción televisiva; por eso nos hemos llenado de programas basura y de religiones dogmáticas que trabajan y hacen su agosto en base al miedo aprovechándose de la ignorancia de la gente.

La ignorancia no es otra cosa que el desconocimiento, ignorar es no saber y no se sabe porque no se lee, porque no nos informamos y por eso los estudiantes universitarios piensan que César Vallejo es solo un equipo de futbol y no saben quién es Abimael Guzmán y todo lo que hizo y destruyó en nuestro país. No saben quién es Vargas Llosa y lo confunden con un artista de novelas mexicanas.

El día domingo un grupo de periodistas le preguntaba al ministro de cultura Salvador del Solar sobre temas de coyuntura y nada sobre el libro, entonces el hábil ministro respondió:

“Entiendo perfectamente y es absolutamente válido que me preguntan sobre otros temas de relevancia. Pero ocurre que cuando le damos relevancia a otros temas oscurecemos la atención sobre algo que de verdad debemos darle trascendencia. Los peruanos estamos leyendo un poquito menos de un libro al año, o sea no sabemos cuál es el final de los libros. (…) Lo que tenemos que hacer es generar una capacidad de empatía, para entender al otro, para darle sustento a la democracia que no necesita solo de elecciones, sino también de ciudadanos con capacidad de entender, de descubrir de escuchar un argumento y que los convenza y los haga cambiar de opinión. Es por eso que le pido que mantengamos la atención en algo tan importante como el libro”.

Destacable respuesta de Del Solar. Mientras no leamos seguirá cualquier desdichado dueño de universidades y jactándose de no haber leído un libro en su vida  buscando  ser nuestro presidente, o cualquier infeliz congresista nos dirá que el Alzheimer se produce por leer mucho. Hagámosle caso a nuestro ministro de cultura y leamos siquiera un par de libros al año.