Panorama Cajamarquino

Frenazo en seco

El Atlético de Madrid sufre su segunda derrota en 2017 tras la buena actuación de Andrés y el tanto de Soriano. Fallaron los colchoneros en defensa y en ataque por medio de Gaitán, Correa y Griezmann pero no encontraron el gol. El Villarreal sigue luchando por sus mínimas opciones de entrar en Champions y los colchoneros dejan la posibilidad de que el Sevilla se les acerque a la tercera plaza.

Andrés paró al Atlético y Soriano lo remató. El portero detuvo de todas las formas posibles cada disparo. Poco importaba de donde se remataba, el portero castigó a los colchoneros con la segunda derrota en Liga en lo que va de 2017. Gaitán, Correa, Saúl o Griezmann se encontraron con el meta murciano y terminaron sus acciones de ataque de la misma manera: con las manos en la cabeza y con signos de lamento.

Así, con los rojiblancos sin ser capaces de batir a un gran Andrés, Soriano aprovechó las dudas para sorprender en los dominios de Oblak y aprovechar un centro de Bakambú. Filipe Luis había fallado en la salida del balón y tras perder el esférico ante el punta amarillo, termino lamentando el gol contra su equipo.

Analizando el choque, lo cierto es que el Villarreal se plantó en el Vicente Calderón con el objetivo de llevarse un punto y regresa a casa con tres. El premio, tras ver lo ocurrido en el estadio rojiblanco, quizá fue excesivo, pero en el fútbol manda la pelota y sólo un equipo fue capaz de meterla en la meta rival.

El conjunto de Escribá comenzó el duelo con casi todos sus efectivos en su campo. Apenas salieron al ataque. Sansone y Adrián apenas entraron en juego debido a que eran los rojiblancos los que llevaban la iniciativa una y otra vez. Gabi, Koke y Saúl se hicieron con el centro del campo, pero rara vez lograban conectar con unos desacertados Gaitán y Correa.

Los castellonenses dieron a los locales su propia medicina. Si en otras ocasiones son los de Simeone los que se plantan en su campo y esperan salir a la contra con velocidad para lograr una victoria por la mínima, en esta ocasión fueron los de Escribá los que recurrieron a ese planteamiento para llevarse un preciado botín del Vicente Calderón.

Con Griezmann más apagado que en otras ocasiones y sin que el galo pueda ser el salvador de los colchoneros en cada partido, Correa y Gaitán no estuvieron a la altura. El Atlético echó de menos un delantero que acompañara al francés debido a que ni los argentinos ni Torres, minutos después, fueron ese goleador que tanto buscan a orillas del Manzanares.

El Villarreal no tenía que ordenarse en defensa porque apenas se desordenaba con el balón. Los de Escribá casi renunciaban al ataque y así era imposible que los colchoneros pudieran sorprenderles por muchos balones que pudieron poner en el área que tan bien defendió Andrés con la ayuda de Álvaro y Musacchio.

Ni por el centro ni por las bandas pudo el Atlético llegar al gol. Filipe Luis se precipitó cada vez que llegaba a zona de peligro disparando en lugar de buscar a sus compañeros En la derecha, Giménez estuvo seguro en defensa y cumplió con creces en ataque. Puso varios centros peligrosos, pero obviamente no llega con la constancia de laterales como Juanfran o Vrsaljko.

Los minutos pasaban y el marcador no se movía. Simeone optó por dar entrada a Gameiro y Carrasco, pero la mala suerte se cebó con el belga al lesionarse poco después de saltar al terreno de juego en un choque con Rukavina. Las ideas rojiblancas se esfumaban y el Villarreal no dudó en aprovechar su ocasión.

Si Castillejo no había obtenido frutos en sus escasas llegadas por la banda y Savic logró despejar un centro de Jaume Costa desde la izquierda, minutos después terminó Roberto Soriano silenciando el Vicente Calderón al culminar una de las jugadas más viejas del fútbol. Centro desde la la banda y remate a gol para cortar la progresión del Atlético de Madrid y seguir soñando con entrar en puestos de Liga de Campeones.

Fuente: Marca