Panorama Cajamarquino

En la fiesta de Messi caben todos

El Camp Nou, aún excitado por el triunfo en el Clásico, esperaba ansioso para ofrecer pleitesía a su ídolo, Leo Messi. Y a la fiesta del argentino se apuntaron todos. André Gomes y Alcácer firmaron un ‘doblete’ e incluso Mascherano logró por fin su primer tanto de azulgrana. Todo ello bajo la complacencia de un bigoleador con el ’10’ a la espalda. Su fiesta es la de todo el barcelonismo.

Tachó el equipo de Luis Enrique otra jornada en el calendario. Era la cruz más sencilla. Ante un equipo desahuciado que, para colmo, llegaba debilitado por las bajas. Cualquier atisbo de dificultad se encargó el de siempre de borrarlo a las primeras de cambio. Porque, las rotaciones son para todos menos para Messi. Él ni quiere, ni debe pasar por el banquillo. No jugándose uno la Liga.

Parecía durarle al argentino la euforia del Bernabéu y a los doce minutos estuvo vivo para interceptar un pase defectuoso atrás de Fausto Tienza. Se anticipó al central y se encaminó hacia la portería de Sirigu dando toques como si tal cosa. Levantó el balón para superar al meta italiano y el Camp Nou levantó sus camisetas al cielo. Era su forma de agradecer un gesto puro de barcelonismo exhibido justo donde mayor satisfacción le da a un culé.

Y llegó el día de André Gomes

Lo de Leo hace tiempo que dejó de ser noticia. Sí lo fue, en cambio, que la clase media saliese tan enchufada como el argentino. Bajo la supervisión de Busquets y Rakitic, Denis y André Gomes se ofrecieron con frecuencia y reclamaron protagonismo. Especialmente alentador fue el choque para el portugués, que anotó su segundo gol como azulgrana a la media hora de juego. Con un bonito gesto técnico, uno de esos que le ha llevado hasta Barcelona. Alguno ya ni se acordaba que el portugués tiene calidad para esto y para mucho más.

Iba el partido a ritmo de paseo hasta que a Roberto Torres le dio por sembrar la incertidumbre en el Camp Nou. Ter Stegen se fue a tapar el palo de la barrera en un libre directo y el jugador de Osasuna agradeció el incomprensible movimiento del alemán para devolver a su equipo al partido.

Pudo recuperar la calma pronto el Barça pero el cabezazo de Mascherano se encontró con el palo para negarle al argentino su primer gol de azulgrana. Poco después, Martínez Munuera no veía un claro penalti de Steven sobre Rakitic. El gol, pese a todo, no tardaría en llegar. En un saque de esquina donde Piqué tuvo la osadía de bajar el balón con un sublime control de pecho, con posterior disparo al palo, encontró André Gomes su gran momento. Finalizó el portugués y se desataron los azulgrana.

Obsequio para Mascherano

Quería colarse el portugués en la fiesta de Messi pero el argentino tiene derecho de admisión. Sentenció el argentino con un gol marca de la casa y Luis Enrique concedió media hora de descanso a su estrella. Entregado Osasuna, Alcácer puso la rúbrica poco después.

En plena orgía goleadora, llegó el gran momento de la noche. Después de un penalti cometido sobre Denis, con Rakitic agarrando el balón para lanzarlo, alguien se acordó de un azulgrana que, tras más de 300 partidos con el Barça, no había marcado un gol. Y allá fue, Mascherano, tan profesional que hasta casi pareció que le molestaba verse en una situación de ese calado. Con el Camp Nou pendiente, el ‘Jefecito’ fusiló a Sirigu. Para rematar la noche, Alcácer también se apuntó al ‘doblete’.

Fueron los fuegos artificiales que cerraban la fiesta de Leo, la fiesta de todos. En medio de esa celebración, el Barça va con todo a por esta Liga. Parecía imposible hace unos días pero cuando a Leo se le mete algo entre ceja y ceja, cualquiera se atreve a decirle que no.
Fuente: Marca

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