Panorama Cajamarquino

El United de Mourinho sobrevive al City de Guardiola

La tensión subió tanto que fundió los plomos de Manchester City y Manchester United. Se quedaron a cero en el último derbi de la temporada. El atasco del Etihad no deja en mal lugar ni a ‘citizens’ ni a ‘red devils’. Mourinho y sus pupilos sobrevivieron al asedio de la escuadra de Guardiola (0-0) y sumaron un punto de récord y de Champions: igualan la racha de 24 partidos consecutivos de Premier sin perder de Ferguson en la 2010-2011 y dependen de sí mismos para meterse en la Liga de Campeones. Aunque el calendario está lleno de trampas para ellos (Tottenham, Arsenal…) tienen en su mano el objetivo. Lo mismo le sucede a un City que volvió a coleccionar pases, ocasiones y errores. Remataron 19 veces sin premio. Un ‘deja vu’ en un Etihad en el que han empatado en tres de sus últimos seis encuentro ligueros. Ante su afición terminan agobiados. Les cuesta ganar.

Mourinho y Guardiola se atizaron tanto en España que en Mánchester ‘descansan’ de aquella batalla. Los micrófonos no ‘pican’ con sus palabras. Se respetan y cuando se cruzan se saludan y abrazan cordialmente. Se ve hasta cierta complicidad. Se han cruzado tres veces en esta campaña en Inglaterra llevándose un derbi cada uno y empatando otro. Parecía que su rivalidad iba a hacer estallar la Premier pero no ha sido así. Mánchester no se les queda pequeño.

Sin Pogba ni Ibrahimovic, Mourinho diseñó un United sufridor y solidario que cerró todos los espacios al City. Sin Silva, los ‘citizens’ no encontraban la aguja en el pajar. No hilaban el último pase que pusiera en aprietos a De Gea. Agüero se topó con el palo en la ocasión más clara del partido. Casi sin tiempo de reaccionar, sin mirar a portería, mandó al limbo la mejor ocasión celeste. Fue el primer sofocón para un meta español que se encargó de blocar y despejar los tiros lejanos de De Bruyne, Sterling, Kolarov…

Mientras el United estaba cómodo en su área, Rashford se hinchó a correr. Sus conducciones desesperaron a Otamendi. No le podía parar más que con falta. El City mandaba pero no apretaba. Tocaba al borde del área, más vistoso que efectivo, más académico que rebelde, y no hacía daño. Le faltaba profundidad, sal. El United esperaba y golpeó dos veces. Bravo despejó de forma extraña un centro y a Mkhitaryan se le hizo la portería pequeña y el meta chileno enorme. Ander Herrera cogió los mandos, se encaró con Fernandinho y tuvo el 0-1. La puso Rashford y el ex del Athletic cabeceó fuera. La mejor del United.

El conjunto de Mourinho se fue acercando a De Gea… y también el City. Se cerró y echó el candado a su portería y a sus contras. Bailly, Blind, Valencia y compañía eran juncos que movía el viento del balón celeste. De Bruyne, Sterling y Sané se movían por todos lados y Agüero se hartó de levantar. Disparó casi 10 veces sin poder superar a De Gea. Sus guantes frenaron a un Kun que recortó, bailó con los centrales y chutó y chutó sin tocar la red. Se desesperó pero fue el mejor del partido. Un tormento para la defensa rival aunque no estuvo fino.

En la única que salió el United Bravo se lesionó. Saltó en un córner y se rompió. Caballero jugó unos últimos minutos que se caldearon. Los ‘diablos rojos’ soñaban con el empate y el City penaba la igualada. En 19 segundos, Fellaini le hizo dos faltas al Kun, vio una amarilla y luego la roja por pegarle un cabezazo. Subieron las emociones, las entradas y entró Gabriel Jesus. Lesionado de gravedad en febrero, salió con hambre e instinto. Y agitó el epílogo. Agüero se inventó un jugadón en el tiempo añadido, la puso, el punta de Brasil marcó… pero en fuera de juego. Habría sido un regreso heroico, espectacular, que le hubiera colocado en el santoral ‘skyblue’. No lo fue. El Kun mandó al cielo su última opción. Respiraron De Gea, Mourinho y el United. Siguen en la carrera de la Champions y aún sueñan con la Europa League. El City tiene todo para volver a la Liga de Campeones tras un curso en blanco. No hay tregua.

Fuente: Marca