Panorama Cajamarquino

¿Voltear la página?

La gran mayoría de peruanos votó por Pedro Pablo Kuczynski en las últimas elecciones y dejó con los crespos hechos a la chinita sin trabajo conocido pero que al fin y al cabo es la que gobierna ahora en el país.

Al comienzo parecía todo distinto y se esperaba que la política de PPK sea distinta a toda la podredumbre que le había antecedido desde tiempos de Alan García en su primer periodo, sin embargo, poco a poco se le fue cayendo el maquillaje y fue develando su verdadero rostro.

La mayoría fujimorista se instaló en el Congreso y esa decisión también fue democrática, ganaron más curules y punto. Con ello empezaron a manejar a su antojo al gobierno, a chantajearlo, y PPK cayó en su juego, fue condescendiente y aceptó hasta convertirse en una marioneta cuya cruceta la mueve Keiko con el Congreso.

Cambiaron a los ministros cuando quisieron. Hicieron seguimientos al estilo montesinista a otros y fueron acomodando sus piezas en el tablero hasta arrinconar al presidente bailarín que a estas alturas ya ninguno de sus bailecitos nos hace gracia.

Salió de la chistera de algún mago presidiario el escándalo de Odebrecht para lanzar escoria a todo el mundo, total ellos ya estaban tan enmierdados y hasta con su líder preso que nada podía afectarlos y empezó a fluir la historia de la corrupción desde los más oscuros planteamientos.

PPK demostró estar tan perdido “como huevo en cebiche”, como decimos los peruanos, o como “Marco en el día de la madre” como decimos los hilarantes criollos. Tan perdido esta PPK que no tiene un gobernador para Cajamarca, uno de los suyos, y por eso sigue usando al que le dejó Ollanta Humala.

Aunque Keiko nunca felicitó al presidente y sigue esperando el conteo del voto rural, PPK sí la invitó a Palacio para condecorar a los soldados de Chavín de Huántar y aplaudió al reo Fujimori y a la operación que hizo con Vladimiro Montesinos.

Aplaudir a los patriotas que liberaron al país de un grupo de terroristas está muy bien, eso es indiscutible, pero un tufillo a algo sucio había en todo ese coqueteo y hoy lo sabemos claramente. “Vamos a voltear la página” dijo PPK como un preludio a un actuar inmundo.

El congresista Roberto Vieira, antes de PPK y hoy un paria, presentó un proyecto para  modificar la ley para que presos mayores de 75 años y con “alguna enfermedad o estado de salud con pronóstico delicado” puedan gozar de prisión domiciliaria. Para ello deben haber cumplido un tercio de la condena y acreditar su lugar de residencia y atención de familiares. El texto, excluye a los condenados por terrorismo, violación sexual y narcotráfico… o sea libertad para Alberto Fujimori.

El Congreso se encargará de votar por la aprobación del proyecto y la mayoría es fujimorista. Sin duda se volteará la página porque alguien decidió voltearse y dar la espalda al Perú que lo eligió.