Panorama Cajamarquino

Celebraciones… Perú

Un despistado amigo docente colgó el día de ayer en su Facebook las fotos de una ceremonia realizada en su colegio con la presencia de varias autoridades y de alumnos del lugar. El título del álbum era: “Hoy recordamos El Combate de Angamos” luego añadía unas fotografías de los alumnos y autoridades desfilando, y si algo había que recordar era el Combate del Dos de Mayo que nada tenía que ver con el de Angamos.

Y es que los peruanos estamos acostumbrados a recordar, conmemorar y celebrar todo, para todo, de todo y por todo. Celebramos los combates y batallas que ganamos y también las que perdimos (que fueron casi todas). El hecho es celebrar.

Además de todos los santos habidos y por haber, celebramos días singulares como el Día del Pisco Sour, del pollo a la brasa, del cebiche, de las brujas, de todos los santos (en conjunto), de los difuntos,  de la canción criolla… carnavales se celebra varios días. Se suman nuestras celebraciones individuales como nuestro cumpleaños, el de nuestra esposa, de nuestros hijos, de nuestros padres, de nuestros amigos más queridos…

Los peruanos tenemos un espíritu celebratorio por antonomasia; excelsos fiesteros que además acompañamos a nuestro jolgorio con danzas, fuegos artificiales, corridas de toros, peleas de gallos y muchos cuetes (cohetes ruidosos). Celebramos las bodas y los divorcios. Si ganamos celebramos por alegría, si perdemos lo hacemos por tristeza y amargura, pero siempre celebramos.

No hay un día que quede exento de celebración. El viernes porque se acabó la semana, el sábado porque es día de descanso, el domingo para cerrar la semana y el lunes por el inicio de un nuevo periodo de siete días. Somos un país mágico que siempre está buscando un pretexto para una festividad. Sí la hay la encontramos y si no la hay la inventamos.

Debe ser por eso que siempre andamos despistados, distraídos, entretenidos y apenas nos damos cuenta de lo que sucede a nuestro entorno. Vivimos en un continuo sueño de opio que nos ha dejado como saldo un país saqueado con todos sus expresidentes vivos investigados y odiados.

Debe ser por eso que nuestro país sigue siendo, como decía el monumental poeta peruano Manuel Scorza, ¿“Hasta cuándo la patria será el muro donde orinan los gendarmes? Ay, ¿hasta cuándo serás la ramera con la que sólo se acuestan los borrachos?

A los peruanos nos falta días en el calendario para celebrar y a veces hasta olvidamos el motivo de la celebración, lo importante es festejar… y así pintamos nuestros días de colores mientras olvidamos la esencia de nuestra presencia en esta vida… y así hasta que un día nos sorprende la muerte y ahí todo se termina.