Panorama Cajamarquino

Higuaín asalta Mónaco

Tenía que llegar. El ‘Pipita’ Higuaín necesitaba una noche así. Para destrozar tópicos, para enterrar críticos, para saborear el éxito de brillar en una gran noche europea. El argentino se asoció con un Alves de nota para marcar un ‘doblete’ y convertir el sueño del Mónaco en pesadilla. Higuaín reclamó su condición de estrella para dejar a la Juve camino de Cardiff.

Desde que hace cuatro años saliese de Concha Espina por la puerta de atrás lo tiene en mente. Higuaín huele a reivindicación. El ‘Pipita’ encontró fans y detractores por igual cuando vestía de blanco y la sombra de la duda nunca se apartó del argentino en las citas importantes. Cardiff lo es y allí, salvo milagro, le esperará su Madrid. Lo sabe y lo aguarda con ansiedad. Inmejorable marco para reclamar su condición de goleador.

Basta, eso sí, echar un vistazo a su figura para darse cuenta que el gol no termina de saciar al argentino. Tiene hambre de gloria. En Mónaco pegó dos bocados que se antojan decisivos para acabar con las aspiraciones de la gran revelación del torneo. Los de Jardim intimidan en ataque pero la Juve no entiende de miedos. No va con ellos. Una defensa de cinco y Buffon como último escollo. 90 minutos de disciplina, de plena concentración y máximo esfuerzo. Y a otra cosa.

Dybala, gotas de calidad

Eso fue lo que se encontró un Mónaco que empezó arrugado, superado por la fuerte personalidad de la ‘Vecchia Signora’. Pjanic encontró el balón, Alves exprimió el carril diestro y Dybala apareció con cuentagotas. Cada una de ellas parecía sacada de un Dom Pérignon. Cara, exclusiva, para saborearla como si fuese la última.

De sus botas nacieron los dos tantos que dejan a esta Juve a un paso de Cardiff. En el primero, inventó un taconazo suspendido en el aire para la carrera de un rejuvenecido Alves. El brasileño soltó para Higuaín, el argentino le tiró el balón a la carrera y la devolución, con otro taconazo, la mandó el ‘Pipita’ a la jaula. En unas semis de Champions, a domicilio, con 90 millones y unos cuantos kilos a cuestas.

Antes y después de su crucial aparición, Mbappé fue probando uno por uno a la primera línea de la Juve. Y a todos los dejó con el molde. A todos, menos a Buffon. El meta italiano, citado con la historia, sacó el remate del punta francés y más tarde un buen cabezazo de Falcao.

Alves y el elixir de la eterna juventud

Estaba el partido donde querían los de Allegri. Con tiempos lentos, ataques estáticos, marcajes controlados. Hasta que se desató el Mónaco. El paso por vestuarios trajo un equipo distinto, más fiel a la imagen que acaparó halagos en esta Champions.

No tardó la Juve, sin embargo, en bajarle pronto los humos. De nuevo Dybala, una vez más Alves, y para terminar el ‘Pipita’. Misma sociedad, idéntico resultado. El brasileño mandó un genial envío cruzado que Higuaín encontró en el segundo palo. Para rematar la faena, para reiterar su capacidad a la hora de marcar diferencias. ¿Y si nace una estrella en Cardiff?.