Panorama Cajamarquino

Mucho por hacer en educación

Según datos recientes del Seguro Social de Salud del Perú (Essalud), el 40% de los niños presentan fobia escolar; esto es, animadversión por el colegio, presentándose sobre todo en infantes de entre 3 y 4 años.

Estas cifras son alarmantes y desnudan una compleja situación que abarca el descuido parental, sumado a la necesidad del sistema de tener a los pequeños en centros al cuidado de otras personas, y no de sus propios padres.

Se agrega el trabajo poco cuidadoso en los colegios y centros de inicial, que, más que ‘aulas del saber’, son ‘jaulas de poder’, donde imponen a los pequeños determinados contenidos, así como formas de acercarlos a esos contenidos poco estimulantes y hasta violentos, pasando a veces por tratos negligentes y poco respetuosos.

Por otro lado, muchos de estos centros y colegios no son más que negocios. No tenemos nada contra ello, bienvenidos, pero hay actividades lucrativas que no pueden hacerse como sea, por quien sea.

Por ejemplo, cuando hablamos de la educación y de la formación psíquica, cívica y moral de niños, futuros ciudadanos peruanos.

Mientras vemos países como Finlandia, que ha subido su nivel y posicionamiento en el ranking educativo mundial desde hace varios años, en el Perú aún se copian fracasados modelos escolares, muy criticados por varios especialistas.

Un ejemplo es el modelo de Estados Unidos, muy bien documentado en sus falencias por el cineasta Michael Moore en su filme La educación en Finlandia, en el que hace una investigación comparativa.

Sin educación cívica, sin música, sin poesía (porque esos cursos no sirven para buscar trabajo o no demuestran qué tan inteligente eres); compitiendo todo el tiempo, con exámenes permanentes que solo evalúan datos en la memoria, sin verdadero deporte y con horas de horas en tareas mecánicas y poco creativas. Aún nos falta mucho por hacer.