Panorama Cajamarquino

Brujería

Brujos, chamanes o maestros… Cajamarca está lleno de ellos y de ellas, están en todas partes y tienen publicidad en radios y canales de televisión. Largos comerciales que los anuncian como la solución a todos los problemas de cualquier índole.

“! Tu chacra no produce, se mueren tus animales, estás flaco, sin ánimo, tu mujer te engaña… Hacemos volver al ser amado en tres días y de rodillas, hacemos que te vuelva la suerte corregida y aumentada. Te sanamos de la próstata, el cáncer, la diabetes y hasta el SIDA…”

Algunos van más lejos y se hacen llamar “brujos maleros” juran por diosito tener un pacto con el diablo y hacer desaparecer a tu enemigo para siempre, añaden ser expertos en magia negra y vudú y juran ser tan poderosos que hasta pueden hacer que tu suegra te quiera.

Increíblemente tienen comerciales larguísimos en televisión, programas completos en radio emisoras y se presentan como miembros de dudosas logias y agrupaciones de la más reconocida brujería mundial, uno que otro le añade el origen de las Huaringas y certifican sus casos con falsos testimonios de quienes fueron “sanados”.

Lamentablemente nuestra ideología tiene mucho que favorece a estos rufianes y principalmente la gente de la zona rural cae en sus redes y busca curarse, sanarse, levantarse y todo lo concerniente a una mejora de vida gracias a sus buenos oficios, a sus pócimas secretas, a sus brebajes amargos y hasta extraños sortilegios.

Y llegan a sus “consultorios” y pagan por sus servicios y beben los bebedizos sazonados con extrañas fórmulas en donde además les escupen con aguardiente, les pasan el huevo y el cuy y entre las sombras de un salón tristísimo que tiene como fondo imágenes divinas, huacos, piedras, espadas, calaveras se realiza la brujería.

Basta llevar una foto del ser amado para atraerlo. Basta tomar una pócima asquerosa para sanarse del colón irritado y hasta el estrés o la migraña son curados con un poco de agua y achicoria. Algunos pagan por ello sumas fabulosas, venden sus chacras, su ganado, sus propiedades y todo cuanto tienen con tal de sanarse.

Abandonan tratamientos médicos y caen en la mano de embusteros que solo les venden aguas aromáticas con falsas oraciones y que les aseguran que han sido brujeados.  Que sanarán pronto, les aseguran. Que su distante amor retornará cabizbajo pidiendo perdón y que sus chacras producirán papas de medio kilo…

Después los maestros, brujos, chamanes… se marchan a otra ciudad a buscar nuevos clientes que se emocionan cuando ven que ha llegado al pueblo un maestro que va a curarlos, sanarlos y que hará posible lo imposible con un poco de pócimas amargas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *