Panorama Cajamarquino

En mayo tampoco hay milagros

Ha pasado un año de la muerte de  uno de los escritores más queridos que tuvo el Perú. Oswaldo Reynoso dejó de existir a los 84 años en medio de sus libros y la soledad que siempre solía buscarlo en su vida. El autor de “En octubre no hay milagros” nos ha dejado como legado un mundo literario muy urbano y realista, en los años ´50 su libro célebre de “Los Inocentes” y “En octubre no hay milagros” fue el anuncio de una Lima hoy tan vigente y real que sus obras son casi proféticas.

Encontrar esos libros en alguna librería es una labor imposible, más si consideramos el hecho de que las librerías son una especie en extinción y que cada día se cierra para dar paso a clubes nocturnos, discotecas o bares ruidosos.

El paso de Oswaldo Reynoso en sus últimos años por Cajamarca ha sido casi clandestino en algunas presentaciones de libros poco publicitadas. Vivió algunos años en Trujillo, aunque fue arequipeño, y estudió en Lima. Tuvo aun editor maravilloso como fue Enrique Congrains Martín el escrito de “El niño de junto al cielo” y junto a Salazar Bondy, Mario Vargas Llosa y Eduardo Zavaleta, entre otros, le dieron lustre a la literatura peruana por los años ´60.

En el Perú no hay política que apoye a los escritores talentosos como si lo hay en Chile, Ecuador o  Venezuela, por eso no hay una ley que los proteja, por eso ese grupo de jóvenes insensatos que aparecen en programas vergonzosos en la televisión nacional creen que Vargas Llosa y César Vallejo son mexicanos.

Al igual que el poeta Romualdo, Julio Ramón Ribeyro y otros tantos escritores peruanos brillantes; Oswaldo Reynoso murió con un bajo perfil, con una economía no muy feliz y sobretodo casi en el anonimato para la gran población peruana. Si la gran mayoría de universitarios no saben quién es Mario Vargas Llosa, difícilmente sabrán algo de Oswaldo Reynoso.

Lamentablemente la lectura se ha convertido en un bien esquivo, redimido en las escuelas y universidades y los libros son casi inexistentes. Las casas de hoy tienen de todo… hasta jacuzzi, pero carecen de bibliotecas, han desaparecido por completo de los pueblos y de las casas.

Hubiéramos esperado un milagro en mayo pero no lo hubo y Reynoso murió hace un año ya. Ojalá que los libros de Oswaldo Reynoso se reediten y lleguen  a las escuelas, colegios, universidades y a la población en general. Que los peruanos sepan quien fue este penetrante escritor que dejó muchos libros en su vida y que ha trascendido a un espacio en el colectivo mundial como uno de los narradores más logrados y fuertes de nuestras letras.

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