Panorama Cajamarquino

Sin avances en el ordenamiento territorial

Uno de los grandes desafíos de la reconstrucción, tras el Fenómeno El Niño Costero, es el ordenamiento territorial (OT) como parte del cual se debería lograr un desarrollo urbano más ordenado, alejado de lechos de ríos o zonas de despliegue de los huaicos. La pregunta es por qué no avanza el OT en el Perú, pues no se ha discutido ni tampoco se ha planteado.

Para elaborar un plan de OT se ha tenido por mucho tiempo el requisito indispensable de contar con una Zonificación Ecológica Económica–ZEE aprobada por el Ministerio del Ambiente (Minam).

Sin embargo, desde que el Consejo Nacional del Ambiente (Conam) emitiera el reglamento para la ZEE en el 2004 ha transcurrido más de una década y a fines del 2016 solo la mitad de los gobiernos regionales había conseguido aprobar este instrumento, habiéndose demorado una media de 5 años en el proceso.

Como si fuera poco, el Minam introdujo en el 2014 nuevos y adicionales requisitos para formular el plan de OT. Ahora será necesario, además, elaborar siete estudios especializados, de modo que aquellos gobiernos regionales que ya lograron aprobar su ZEE tendrán que iniciar un nuevo proceso para aprobar dichos estudios.

No sería de extrañar que requieran otros 5 años para ello. En los hechos, la elaboración de la ZEE, y ahora los estudios especializados, se han constituido en una barrera burocrática para la formulación de planes de OT, que probablemente extenderá este proceso por otros 10 años.

La pregunta por qué no se avanza en el OT tiene aquí una respuesta, se han creado requisitos excesivos y no indispensables para poder formular un plan de ordenamiento territorial. Una segunda explicación al estancamiento del OT es la idea de que este se constituiría como una traba para el desarrollo de proyectos de industrias extractivas. Pero se trata de una premisa equivocada y no hay ninguna razón técnica o conceptual para considerarlo así. En un siguiente artículo trataré esta cuestión.