Panorama Cajamarquino

Zona rural, extrema pobreza

La primera lectura que salta a la vista de las cifras sobre la reducción de la pobreza en el 2016, dadas a conocer por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), es que debemos retornar a los altos niveles de crecimiento de la economía, trabajar mucho en la Sierra –sobre todo en la zona rural, donde se concentra la mitad de pobres y pobres extremos– y pasar de una agricultura de subsistencia a otra competitiva en la región andina.

El mayor porcentaje de personas en esta condición vive en las zonas rurales y se dedica a trabajar su pequeña parcela para subsistir.

De acuerdo con el informe técnico Evolución de la Pobreza Monetaria 2007-2016 del INEI, la pobreza pasó de 21.8% en el 2015 a 20.7% en el 2016, es decir que 264,000 peruanos dejaron de ser pobres, pero aún hay 6.5 millones que mantienen esa situación.

La pobreza extrema se redujo de 4.1% a 3.8% en el mismo período, una disminución de tres puntos porcentuales, equivalentes a 70,000 peruanos fuera de la miseria.

En el período 2007-2016 este indicador se redujo en 7.4 puntos porcentuales, quedando todavía un millón 979,000 catalogados como pobres extremos, con un gasto por debajo de los 176 soles por persona que es lo que cuesta la canasta básica alimentaria.

Ahora bien, ¿hacia dónde debe dirigirse la estrategia del Gobierno para llegar al bicentenario en mejores condiciones? El mismo informe señala que los dos tipos de pobreza se concentran en la zona rural.

En el ámbito de las regiones, la Sierra concentra la mayor pobreza extrema con 8.3%, seguida de la Selva (6.5%) y la Costa (0.5%); en la región Cajamarca este índice puede llegar al 23.3%.

En el tema de la pobreza monetaria, nuevamente la región andina se coloca en el primer lugar con 47.8%, seguida de la selva rural con 39.3% y la costa rural con 28.9%.