Panorama Cajamarquino

Redes sociales y opinión pública responsable

Las redes sociales se han convertido en la mayor y más importante plataforma de comunicación de la sociedad actual, un espacio donde los internautas pueden expresarse libremente, compartir sus opiniones o influir con sus comentarios en la conveniencia de un producto o servicio. La opinión de la gente es importante, pero también implica una responsabilidad.

¿Qué sucede cuando esta opinión, lejos de contribuir a crear una percepción favorable o una crítica constructiva, no solo no aporta, sino que también es negativa, ofensiva o fomenta el insulto y la agresividad verbal? Vale la pena preguntarse hasta qué punto es posible promover mecanismos que alienten la construcción de una opinión pública más responsable y propositiva.

Las redes sociales han desbordado todas las expectativas del mundo digital y son muchos los ámbitos de su incidencia en la vida política, social, económica y cultural de la sociedad. En el caso de las noticias, también es cierto que debido a su inmediatez, velocidad y cantidad de información propalada en tiempo real, con frecuencia encontramos que mucha gente opina sin haberse informado debidamente del tema.

Si bien internet tiene la ventaja de proporcionarnos en tiempo real abundante información que antes no la teníamos a nuestro alcance, muchos no terminamos de leer una noticia y nos basta solo con el titular y la sumilla para darnos por informados. O lo que es peor: comentamos sobre la base de la opinión de otros usuarios, sin haber constatado la información, con los consecuentes perjuicios que ello implica.

Si a ello sumamos el hecho de que no siempre todas las informaciones que se difunden en redes sociales pueden tomarse como verídicas, es importante saber sobre qué base emitimos una opinión.