Panorama Cajamarquino

Ronderos secuestraron a campesinos

(Celendín, Eler Alcántara) Los secuestraron, los golpearon hasta el cansancio, los extorsionaron para dejarlos en libertad y finalmente los abandonaron a su suerte frente a la casa de sus familiares. Una vez más, en la tierra de nadie, donde la binza impera al orden jurídico, los ronderos de la base “El Porvenir”, actuaron cobardemente en contra de humildes campesinos, so pretexto de ventilar denuncias que deberían litigarse en el fuero judicial.

Todo ocurrió la tarde del pasado jueves 15 de junio en la comunidad de Llanguat, hasta donde se constituyeron una veintena de ronderos del Porvenir y violentaron la vivienda de Juan Antero Silva Chávez, para castigarlo fieramente y luego lo trasladaron hasta su base rondera en la ciudad de Celendín para seguir maltratándolo.

Con el humilde agricultor también sufrieron de la vileza rondera, su hijo Saúl Silva Marín y otro familiar cercano, quienes por varias horas sufrieron todo tipo de humillaciones. Las víctimas que fueron sometidas a una serie de vejámenes, castigos físicos, psicológicos y torturas terminarían inconscientes luego de una “ardua faena rondera” donde la binza se impuso y les dejó lesiones por todo el cuerpo.

Los humildes agricultores fueron abandonados por los ronderos la madrugada del día siguiente, viernes 16 de junio, en las afueras de su vivienda en la ciudad de Celendín. Para ello, la horda delictiva comandada por Eduar Rodas Rojas, los habría condicionado al pago de más de mil soles a cambio de su libertad y con la amenaza de no denunciar el delito ante las autoridades competentes.

Lucila Silva Marín, hermana de una de las víctimas fue quien se armó de valentía y concurrió hasta la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Celendín para asentar la denuncia. Los representantes del Ministerio Público inmediatamente realizaron las diligencias como el traslado de los agredidos al Hospital de Atención General de Celendín, para su recuperación.

Por lo pronto el fiscal Nelson Montenegro Avellaneda ha dispuesto los reconocimientos médicos y psicológicos pertinentes para determinar la identidad de los autores de tan reprochable hecho que desnaturaliza la labor de las rondas campesinas.

Los agraviados sindican como responsable de su secuestro, tortura y maltrato al presidente de las rondas campesinas del Porvenir, Eduar Rodas Rojas. Al rondero Rodas, se habría sumado su esposa Martina Rodríguez Salazar, quien también preside la Ronda Femenina de esta urbanización.

Ambos sujetos, son muy conocidos por recurrir al salvajismo rondero para someter a sus víctimas y en su largo historial delictivo obran agresiones a periodistas, fiscales, autoridades, campesinos, policías, soldados, ancianos, hombres y mujeres de distinta condición social; en su mayoría regentados por la complicidad y la impunidad que les otorga el Poder Judicial.

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