Panorama Cajamarquino

Beben y beben y vuelven a beber…

No se trata del famoso villancico que a la letra dice: “Pero mira cómo beben los peces en el río… beben y beben y vuelven a beber, los peces en el río…” Se trata más bien de un grupo de personas que suelen ocupar el espacio del atrio de la iglesia San Pedro para beber por las noches.

Los vecinos cansados de esa estampa denigrante pidieron a la empresa Hidrandina que coloque en el lugar un poste de alumbrado público, el cual, según la ingenuidad del vecindario, persuadiría a los bebedores de seguir ocupando el lugar. Ilusa idea que si bien es bienintencionada no iba a prosperar.

El poste se colocó, pero no se pensó en que ello a la vez generaría un daño colateral como es el opacar la vista de la monumental e histórica iglesia de los sanpedranos, iglesia que a la vez es patrimonio de todos los cajamarquinos.

El poste afeaba la imagen de esa iglesia tan significativa y dañaba por completo la vista del templo. De inmediato las protestas no se hicieron esperar y desde aquí, desde Panorama Cajamarquino, también publicamos una fotografía en la que se mostraba como se alteraba el paisaje con el poste aquel.

Algunos meses atrás sucedió algo similar con el frontis de la Iglesia San Francisco, en donde un enorme poste también se colocó y obstruía la visión para el turista y cualquier ciudadano que se detenía a apreciar la belleza de la cantería tallada tan hermosamente. El poste también fue retirado y el problema quedó solucionado.

La idea de los vecinos ha sido buena, pero se olvidaron de pensar en la estética del templo y que además, no por el hecho de que pongan luz eléctrica en ese lugar, necesariamente los borrachines iban a desistir de su pertinaz idea de beber allí, quizás hasta lo hubieran hecho con más énfasis y pletóricos de felicidad hasta hubieran celebrado el evento.

A veces la vida está plagada de buenas intenciones, pero no siempre resultan las cosas como uno las piensa. Se pensó que como los ácaros temen a la luz del sol, los borrachos de esa zona iban a marcharse a otro lugar, pero no. Se generó un problema en el que no se pensó y de inmediato se ha corregido esa acción.

Mientras ello sucede los amigos que gustan beber en el lugar siguen cual peces en el río… beben y beben y vuelven a beber, quizás habría que tomar otras medidas con ellos, porque a ciertos especímenes del mundo como a los coleópteros por ejemplo, les gusta la luz y la prefieren tanto como sucede con las polillas que en su afán de acercarse a ella a veces acaban quemándose las alas y con ello la propia vida.

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