Panorama Cajamarquino

Los piratas del fujimorismo

Desde que pedro Pablo Kuczynski ganó las elecciones, el fujimorismo declaró abiertamente una guerra sin cuartel y desde ese entonces se ha dedicado a traerse abajo al gobierno olvidando que la labor de los congresistas es la de legislar y no la de entorpecer el trabajo de un presidente democráticamente electo.

La paciencia de PPK ha sido un punto a favor de esa mayoría parlamentaria representada por el fujimorismo y que tristemente solo ha hecho una cacería de brujas desde el 28 de julio, fecha en que los fujimoristas llegaron a Congreso para destruir todo lo que el gobierno pretende construir.

El fujimorismo, a casi un año, ha demostrado fehacientemente que su meta no solo es desestabilizadora, sino que busca a como dé lugar la liberación de su líder fundador, preso por una serie de crímenes y delitos que han sido probados y por los cuáles hoy Alberto Fujimori purga condena en una cárcel que ya quisiera tener cualquier narcotraficante preso en Lurigancho o Piedras Gordas.

Pese a ello la guerra sin cuartel ha seguido su curso y mientras el gobierno trata de recuperarse de un golpe, le viene otro y otro y una seguidilla que busca dejarlo nocaut. Y a decir verdad ya no falta mucho para ello porque el gobierno no se ha puesto los pantalones y no ha sabido responder a esa mafia organizada de trúhanes que buscan abordar el barco de la democracia.

Los piratas actuaban así. Amedrentaban, acosaban, hostilizaban, extorsionaban, disparaban y luego venía el abordaje, la toma del poder… lamentablemente el gobierno sigue jugando arrinconado, mueve los trebejos por instinto, más que por estrategia, casi buscando las tablas, el empate, la igualdad.

Los fujimoristas saben que tienen una posición ventajosa y aun empatando ellos ganan, porque como en el ajedrez, quien empata una partida sin tener la dama igualmente está ganando… y los fujimoristas lo saben.

No sabemos a quiénes pondrán en la mira en los próximos días, pero alguien tiene que haber por ahí, alguien que nos sea el contralor; por supuesto, porque a él lo defienden a capa y espada. Así actúan los fujimoristas, cual piratas. Algunos hasta tienen garfios, otros rulitos como Jack Sparrow, les falta el parche en el ojo y la pata de palo a algunos… pero sin duda todods ellos se comportan como el loro que llevaban los piratas en el hombro. Ahora ellos son el loro en el hombro del Perú, por eso estamos así…

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