Panorama Cajamarquino

Kenji: “¿Cuándo se entronizó la intolerancia en Fuerza Popular?”

Lima.- En un artículo publicado este viernes en el semanario Hildebrandt en sus Trece, el congresista Kenji Fujimori le reclama abiertamente a su hermana, y a la sazón lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, por no haber atendido la carta que 23 legisladores de la agrupación le enviaron, días atrás, abogando porque no se le sancione por una presunta inconducta partidaria.

“La carta que firman 23 congresistas dirigida a ti y redactada cuidadosamente en los términos más respetuosos era para evitar que el asunto cobrara una dimensión pública políticamente dañina como hoy ocurre pero cayó en saco roto. Y lo mismo ha sucedido luego con los tweets publicados el miércoles por nuestro padre, Alberto Fujimori. Pese a ser sentidas advertencias, encuentran oídos sordos”, le reprocha el parlamentario.

En la misiva, Kenji Fujimori sostiene: “No creo en los muros, creo en los puentes. He tendido puentes hacia el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski e igualmente hacia el ex presidente Ollanta Humala, hoy detenido. ¿Cómo no lo haría hacia mi propia hermana?”, alega.

En esa línea, el parlamentario pregunta a su hermana mayor “¿cuándo se entronizó la intolerancia en Fuerza Popular?” y agrega que “el triunfo de la intolerancia siempre es una victoria pírrica, en la que a la larga se pierde más de lo que se gana”.

Evidenciando una suerte de incomunicación personal con su hermana, Kenji Fujimori reitera, asimismo, su total discrepancia con la “suspensión arbitraria” que le impuso días atrás su bloque político y agregó: “no podrán expulsarme con el pretexto del libre ejercicio de mis derechos”.

“No he aceptado ninguna sanción. Ni siquiera la amonestación verbal que algunos buenos amigos me ofrecieron considerar para calmar las aguas”, apunta.

Finalmente, Kenji Fujimori agradece al semanario, que dirige el periodista César Hildebrandt, quien ha tenido públicas críticas al fujimorismo. “Estoy seguro de compartir con todos ellos (lectores y periodistas) el propósito común de hacer del enemigo político un adversario dentro de reglas civilizadas”, concluye.