Panorama Cajamarquino

Antepone en su defensa la amenaza del terrorismo

Washington.- El Gobierno de Estados Unidos envió al Congreso su nueva Estrategia de Defensa Nacional (NDS, por sus siglas en inglés), la primera en los últimos diez años, que pone el foco en “la competición entre grandes poderes” y deja en segundo plano la llamada Guerra contra el Terror.

“Mantendremos nuestra campaña contra los terroristas, pero la competición entre grandes poderes -no el terrorismo- será ahora el principal objetivo de la seguridad nacional estadounidense”, anunció el secretario de Defensa, James Mattis, durante la presentación oficial de la NDS en Washington.

Con estas palabras Mattis certificó que, después de 16 años de lucha, el gran enemigo a batir ya no será principalmente el terrorismo islamista que aún resiste en zonas de Oriente Medio y África, sino aquellos países que, de manera más o menos abierta, osan amenazar la hegemonía estadounidense.

En realidad, esta nueva postura concuerda perfectamente con la filosofía adoptada por el Departamento de Defensa desde que Donald Trump asumió la Presidencia de EE.UU. el 20 de enero de 2017. Desde su llegada a la Casa Blanca, el comandante en jefe abogó por una paulatina retirada de tropas de lugares tan remotos como Afganistán, Siria e Irak.