Panorama Cajamarquino

“Anécdotas de un Guitarrista debe servir para incentivar la cultura de las coplas”

 

Félix Peralta Pajares, profesor, artista y compositor cajamarquino, ha ganado varios concursos de coplas del Carnaval Cajamarquino, guitarrista de los buenos, ha acompañado a consagrados como Carlos Minchán, el Indio Mayta, Luis Abanto Morales, Los Reales de Cajamarca, entre otros. Presentará su libro “Anécdotas de un Guitarrista”, escrito en verso. A continuación sus declaraciones:

Por: Pedro Aliaga Correa

 

– ¿De qué el libro “Anécdotas de un Guitarrista”?

– Es un trabajo intitulado “Anécdotas de un Guitarrista”, prácticamente una autobiografía relacionada con el arte que yo cultivo, la guitarra, desde muy niño hasta la actualidad.

– ¿Está redactado en verso?

– Sí, está redactado en verso, porque lo que más manejamos nosotros los cajamarquinos son las coplas de carnaval y por eso lo he redactado en copla para darle una mejor interpretación a la redacción de los temas que trato.

– ¿Con qué propósito?

– Lo hago con el propósito de que se cultive la creación de la copla. La copla no solamente se puede utilizar en carnaval,  lo podemos utilizar en diferentes formas, en mí caso que toco algunos relatos de mi vida, también se puede utilizar para un ambiente político, etc.

– Fue utilizado por los españoles y usted ha vuelto a tomar la copla como estilo literario.

– Los españoles fueron los que nos trajeron este tipo de coplas, por ejemplo hay una de un militar Mariños, cuando le escribe al gobernador Pedrarias a Panamá y le dice en copla: “Mírelo bien por entero, allá va el recogedor y acá queda el carnicero”, en donde le manifestaba los abusos que se estaban cometiendo.

– ¿Usted plasma su autobiografía en este libro?

– Sí, desde mi niñez hasta la actualidad, también estoy incluyendo en este trabajo las coplas, porque yo soy ganador de seis primeros puestos, dos segundos y dos terceros y estoy también plasmando en este libro las coplas del Carnaval de Cajamarca.

– ¿Cuándo empezó a tocar guitarra?

– Mire, yo tengo un hermano que es profesor en el Conservatorio de Música de Trujillo, él fue quien me inculcó el arte de la guitarra. Lo importante en mi hermano es que el aprendió solo, sin maestro.

– ¿Tocaba al oído?

– Sí, tocaba al oído y él fue el que me inculcó para yo poder acompañarlo, porque él desde muy joven empezó a tocar guitarra, yo empecé a los 11, 12 años.

– Con los cocachos encima.

– Exactamente, con el cocacho encima cuando me enseñaba, porque sí era un poco exigente en sus enseñanzas y así me encaminé en el arte de la guitarra, porque fuimos a Trujillo y ahí nos encontramos con un Conservatorio Regional de Música, que no hay en Cajamarca, entonces postulé, logré ingresar, concluí mis estudios, él empezó a estudiar de nuevo, por eso es que él es profesor del Conservatorio de Música y yo soy profesor de la Escuela de Arte de Música, acá en Cajamarca.

– ¿Integró algún grupo musical?

– Todo está plasmado en mi libro, por eso lleva como título “Anécdotas de un Guitarrista”. Cuando empezamos llegamos prácticamente niños, formamos un grupito aquí en Cajamarca por el Barrio La Florida: Los Rayitos de Plata, con Carmencita Saldaña que tenía también 11, 12 años, no tenía más, y posteriormente ya un poco más jóvenes llegamos a conforma “El Trío los Caciques”, con el que en vida fue nuestro incomparable e inolvidable amigo Carlos Minchán Castañeda.

– ¿Qué otros grupos?

– En Cajamarca he integrado muchos grupos, fui guitarrista de La Kuyanita, conjunto Jumpimayo con Carlos Vergara, con quien grabamos La Kuyanita, todos los temas de él que fueron muy populares, le estoy hablando de 1970 – 1972 que fue muy importante como artista, ya en mi juventud he sido guitarrista del Indio Mayta, de Los Reales, he grabado con Los Tucos, llegué a acompañar al Cholo Berrocal, a Luis Abanto Morales, esa es la satisfacción que me ha dado la música.

CARNAVAL

– ¿Su libro puede ser un incentivo para cultivar las coplas que ya se están olvidando?

– La verdad es que ya no se escribe coplas, ya no se cantan esas coplas que interpretaban nuestros antiguos, las coplas tradicionales que llamamos. No sé si haya  el disco de carnavales de mi tío Alejandro Aliaga Cabrera, son unas coplas tan bonitas, con decencia, desde luego que ahora ya se ha perdido totalmente, ahora las coplas se están convirtiendo en una vulgaridad, en un vejamen, desacreditando a la mujer cajamarquina y no es así. Se tiene que rescatar. Usted es carnavalero viejo y conoce sobre estos temas, tenemos que seguir trabajando para que esto se mejore cada día el carnaval.

– ¿Por qué dice eso?

– Por ejemplo, nos traen un montón de tonadas foráneas que no son cajamarquinas y acaban de distorsionar todo lo típico de nuestro carnaval. Nuestro carnaval es tan bonito que podemos hacer buena música con lo que tenemos, no es necesario copiarnos de otras tonadas, de otras regiones o departamentos que nada tienen que ver con lo nuestro, y eso hace daño a la misma juventud, por eso es que las nuevas generaciones que llegan escuchan esas tonadas y se quedan impregnadas en ellos.

“SI QUIERES

BAILAR…”

– Cuéntenos de esa copla que ahora todo Cajamarca canta: “Si quiere bailar si quieres gozar…

– En 1985, porque he sido integrante de “Los Romanceros del Cumbe”, fundador de ese grupo juntos con Carlos Minchán.

 

– Hasta ahora participan.

– Claro, los hijos de Carlos Minchán están continuando lo de “Los Romanceros del Cumbe”, y eso es bueno, porque usted sabe Carlos Minchán es un ídolo del carnaval cajamarquino, incomparable como he leído en un  reportaje que usted le ha hecho y tiene toda la razón del mundo, que no hay una voz hasta la actualidad de llegar al nivel que tuvo Carlos. Entonces yo decía, San Sebastián, El Cumbe, San Pedro, todo el mundo se inspira y representa a su barrio, y usted sabe yo soy bañosino  de nacimiento, entonces me separe y formé mi comparsa “Los Mensajeros del Inca”, juntos con mi hermano Víctor, con Carmen Ñontol, Alejandro Aliaga, Lolo Coba, Fernando Muñoz, entre otros, incluso con Ninfa Alburqueque, que también fue integrante de nuestra comparsa. Y saque esa tonada: “Si quieres cantar, si quieres bailar…”

– Revolucionó el carnaval.

– Por supuesto, y mire usted hasta ahorita, ya son más de 30 años y todavía esa canción sigue vigente, desde luego que los artistas cajamarquinos han cambiado la letra y hay muchos que incluso se han puesto como autores. Lo que quiero es que conozca el pueblo de Cajamarca que esta canción es patrimonio y representatividad de Los Baños del Inca que yo compuse.

– ¿Nunca la inscribió en el Indecopi?

– La verdad no, no pensé porque ya también el grupo “Los Mensajeros del Inca” nos desintegramos.

– ¿Pero no pensó en la connotación que iba a tener la copla?

– No pensé en la acogida que iba a tener, porque la saque como un carnaval y punto, y lo que si un poco me preocupa es que ya se ha hecho tradicional y no hay una institución que me pueda reconocer como tal, porque hay muchos artistas que incluso la han grabado sabiendo que yo soy el autor.

– ¿Incluso el Kuyanito?

– Él lo grabó primero, cambiando la letra, poniéndose el como autor, sin respeto de ninguna clase, sin mi autorización puso su nombre, luego también fue grabado por un grupo creo “Los amigos”, igual de la misma forma.

– ¿Qué decirle al pueblo de Cajamarca, el alcalde dijo hay que rescatar el carnaval, su tradición, pero cómo?

– Eso es lo que no saben manejar, lo que yo siempre he opinado en esta cuestión de entrevista que me hacen para el carnaval, que el comité central del carnaval debe estar integrado, conformado por personas que conozcan del carnaval, por personas dedicadas exclusivamente al carnaval, porque hay gente muy carnavalera, los representantes de los barrios, ellos deben ser los que manejen esta situación, porque en la actualidad están haciendo al carnaval una situación comercial. Imagínese pues que el concurso de viudas que lo hagan con reggaetón, eso es no tener un poco de sentido, por lo que se tiene que trabajar, no solamente cuando se acerca el carnaval, sino durante todo el año, con charlas, capacitaciones, en los colegios, etc., y podamos hacer algo para recatarlo.