Panorama Cajamarquino

El CNM somos todos los peruanos

Una repetida frase que se escucha desde funcionarios hasta ciudadanos respecto a las decisiones del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) es “sí, fue la decisión que tomaron ustedes el año pasado”. La frase desnuda la relación de ajenidad –que va desde la indiferencia hasta la animadversión– que existe entre la sociedad y el CNM, en particular, y el Sistema de Justicia, en general.

Es como cuando el colaborador de una empresa habla de ella en tercera persona. Denota la falta de identificación con su centro de trabajo. Es una tarea pendiente de esta gestión del CNM: lograr que la sociedad tenga ese sentido de pertenencia con la institución.

Somos conscientes de que toda responsabilidad pública está expuesta a la crítica. Más aún cuando se toman decisiones tan sensibles como en la justicia. Sin embargo, el reto es lograr de parte de la ciudadanía ese bien tan valioso y escaso en estos tiempos: la confianza.

Esto se alcanza sumando en dos frentes y en una misma dirección: el propio CNM con su proceder institucional y la difusión responsable de la opinión pública. Respecto a lo primero, el CNM sabe que el reconocimiento público no llega en platillo volador. Solo se logra torcer la mala percepción del público, con un compromiso sostenido de realizar de manera óptima sus responsabilidades constitucionales: la elección de los mejores jueces y fiscales para el país y la expulsión del ambiente de la justicia de los magistrados que no alcanzan los estándares de conducta, idoneidad y ética.

Ya se han dado los primeros pasos en ese sentido de la ruta: nombramiento de jueces quechuahablantes para las regiones que así lo exigen, el procedimiento de ratificación con respeto irrestricto a los derechos fundamentales de los magistrados, la transparencia en las evaluaciones mediante la transmisión en directo de las entrevistas, entre otros cambios. Empero, sabemos que aún no alcanza. Y mientras exista compromiso del factor humano del CNM (desde el presidente hasta el más humilde de los colaboradores) se seguirá avanzando.