Panorama Cajamarquino

11 de febrero: 163 años de esperanzas incumplidas

  • En ocasión de su reconocimiento oficial.

Por David Saldaña Sangay

Cuando el 11 de febrero de 1855, el Mariscal Ramón Castilla a quien Cajamarca debe tanto, a instancias de José Gálvez Egúsquiza, rubricó el decreto S/N RATIFICANDO el decreto de la Junta Departamental de Cajamarca de 1854 que fundaba de hecho nuestro departamento, se hacía un acto de justicia, a una tierra de tanta historia, pero lastimosamente postergada por el abandono en que lo sumió el doble centralismo limeño y trujillano, hasta el día 03 de enero de 1854, épico día en que sus propios hijos optaron por reivindicar sus derechos y sacudirse del olvidó en que lo sumió el censurable centralismo .Acto hidalgo que engrandece al Libertador Ramón Castilla y lo eleva a la categoría de Gran Estadista, pues supo reconocer los derechos y la valentía del pueblo cajamarquino expresado en su movimiento reivindicativo, que sin duda fue la expresión de la primera identidad regional republicana de los cajamarquinos. Así nacía oficialmente el departamento, con sus cuatro provincias: Cajamarca, Cajabamba, Jaén y Chota.

RATIFICAR Y OFICIALIZAR…

Ramón Castilla tuvo la hidalguía y nobleza de no atribuirse la creación del departamento, sino de ratificar y oficializar, lo ya hecho por los cajamarquinos del 54..Pero pasada la epopeya del 03 de enero y la algarabía del 11 de febrero de 1855, que tuvieron como objetivo final alcanzar una vida mejor para los sufridos cajamarquinos, tarea sumamente difícil que, requería de líderes y estadistas que puedan planificar y ejecutar el desarrollo del nuevo departamento de difícil geografía y con elemento humano muy heterogéneo y sumido mayoritariamente en la ignorancia, la pobreza y el abandono .En tal sentido, Toribio Casanova, Juan A. Egúsquiza y Pedro J. Villanueva, fueron líderes imbuidos de un ideal, soñadores en busca de justicia, pero no estadistas ni planificadores, ellos hicieron realidad el sueño de los cajamarquinos de mediados del siglo XIX.El segundo reto aún inconcluso, era alcanzar el desarrollo sostenido con justicia social. Que será tarea de nuevos líderes, planificadores y estadistas, que amen a Cajamarca, que hayan superado el virus de la corrupción y el robo que hoy asola al país.

El segundo reto que afrontaría Cajamarca en cuyo senda nos hallamos, se iniciaba en una coyuntura nacional y local difícil, ya que la realidad socio-económica de ayer como hoy, se encontraba en crisis, roída por el virus de la corrupción y la incapacidad de los gobernantes que no supieron aprovechar la inmensa bonanza del guano y el salitre, fabulosos fertilizantes muy requeridos en Europa, cuya explotación solo benefició a la costa, región que se desarrolló apresuradamente y entonces el Perú dejó de ser andino y se hizo fuertemente centralista y costeño, fortaleciendo a la naciente plutocracia limeña en lo que Arnaldo Márquez, denominó “El Primer Festín del Perú”, que por obra de los consignatarios y la “Consolidación”, saquearon tan fabulosas riquezas generando aquella casta privilegiada, limeñista, centralizada, corrupta y holgazana, sin amor a la patria, cuyos descendientes hoy detentan el poder político y económico del país, en el cual los recursos naturales son de todos los peruanos, pero no para todos los peruanos. De otro lado la bancarrota fiscal del Estado, entraba por la puerta grande, fruto del despilfarro, la incapacidad y la corrupción de los gobernantes de aquellos ingratos tiempos de los Prado, Pardo, los iglesias, los Echenique, los Piérola, etc. que generaron una inmensa corrupción y los ferrocarriles no dieron los resultados esperados como en los Estados Unidos, mientras la transnacional Dreyffus pretendía el embargo de dichos elementos de transporte por falta de pago. Así, las esperanzas del ansiado desarrollo se desvanecían y para concluir la desdicha nacional se avecinaba la Guerra con Chile (1879), que encontraba a un país en bancarrota fiscal, insuficientemente armado para enfrentar a tan ambicioso como despiadado adversario. Guerra cuya secuela sería la más lacerante de la vida republicana.

NACE CAJAMARCA

Así, nuestro departamento nacía en medio de un sombrío panorama nacional, al cual se agregaría su propia y difícil problemática, expresada en la “Estadística Física y Política del Departamento de Cajamarca”, que el primer Prefecto del departamento don Juan Miguel Gálvez E. mandaría levantar a Juan Sarachaga, Dégola y Arana, para conocer la realidad y recursos físicos, económicos y humanos con que contaba el nuevo departamento, ellos eran verdaderos problemas, retos que solo estadistas regionales podrían remontar, entre ellos:

PROBLEMÁTICA Y ESTADÍSTICAS

° La desintegración, vial, económica y cultural, fruto de su difícil geografía y la falta de una red vial tanto longitudinal, como transversal que integre al departamento sobre la base de la columna vertebral de la longitudinal de la sierra. Y tres grandes transversales: norte centro y sur. Sueño alcanzado en parte, pero aún por concluir íntegramente

° Falta de identidad, que permita una fuerte autoestima colectiva y la seguridad de pertenecer a un departamento andino de rica trayectoria histórica y con grandes recursos naturales y humanos para su desarrollo

° El analfabetismo y la pobreza, que superaba el 80 % de población en ambos casos, con tal elemento humano era difícil marchar a un desarrollo sostenido, más si se tiene en cuenta que la mayoría de dicha población era de extracción rural, dominada por caciques feudales de una sociedad agraria primitiva, ajena a la realidad nacional. El problema de la pobreza en Cajamarca es histórico y no ha podido superarse hasta la actualidad. Según informe del INEI: 2012, somos el departamento más deprimido (pobre) del Perú, como lo demuestran algunos de los siguientes datos: Analfabetos: 14.1 %. Desnutrición crónica infantil: 37.6 %, personas afectadas por la TBC 2.0 %, los distritos más pobres del Perú: José Sabogal y Chetilla con más del 40 % de pobres y Según CEPLAN (Centro Nacional de Planeamiento estratégico) 2017. La pobreza en el departamento alcanza el 52.9 %, etc. A todo ello se agrega el nuevo problema: la inseguridad ciudadana y la violación de menores que según el informe policial se traduce en 10 requisitorias por violación a menores cada Semana (Panorama Cajamarquino 08 de febrero 2018) etc. Dura realidad que demanda con urgencia de una clase política, empresarial e intelectual con capacidad planificadora, verdaderos líderes que amen a Cajamarca y no solo busquen aprovecharse de ella en un festín de mediocridad y corrupción.