Panorama Cajamarquino

Del rojo al verde hay poco tiempo para soñar…

Franco de Vita es un cantante venezolano que tuvo connotados éxitos en los ochenta y que supo ganarse el cariño del público por su talento musical. En una de sus canciones llamada “Luis” uno de los versos dice “… Del rojo al verde hay poco tiempo para soñar…” haciendo referencia a un personaje motivo de su canción.

La presencia de venezolanos en el Perú ha generado opiniones divididas, y es que, la llegada masiva de los llaneros a nuestra patria ha empezado a preocupar  a la ciudadanía en general. Hay quienes han llegado a extremos y han mostrado una actitud por demás xenófoba y preocupante. Otros en cambio, han tenido una propuesta más conciliadora.

Lo cierto es que los venezolanos son víctimas en su país de un sistema que les niega todo, desde papel higiénico hasta la comida. Venezuela es una nación en donde se violan los derechos humanos y en donde Nicolás Maduro ha demostrado que ha hecho de ese país su feudo y que es un reyezuelo que usa la fuerza militar para intimidar, apresar y matar sin miramientos a quien se opone a su dictadura.

Los venezolanos tienen en nuestro país amplia libertad, una libertad que en su país les había sido negada y coactada. En este país, que no es el suyo, pueden pronunciarse con amplia libertad. Opinar sin restricciones y decir lo que piensan sin prohibiciones.

La gran mayoría han optado por el trabajo ambulatorio y la venta de arepas es probablemente lo que más los identifica. Otros se han empleado en hoteles, restaurantes, centros comerciales… dicen los empresarios que los prefieren por su buen trato, pero también hay quienes afirman que genéticamente son distintos al peruano promedio y que los prefieren por ello; y que lo del buen trato es solo una excusa para justificar la discriminación al peruano por parte de los grandes empresarios que en gran mayoría son extranjeros.

Hoy los venezolanos están en todas partes, en todas las ciudades, en cada pueblo se ven los colores de su bandera. Elocuentes vendedores de caramelos o libros pirata semaforeando – verbo nuevo que denota la acción de aprovechar la luz roja para convencer a los conductores de los vehículos que aguardan para venderles un producto o mostrarles sus buenas artes-. Rubicundas mujeres vendiendo helados o sodas

Alguien un día trazó las fronteras y dividió a la humanidad en países y se quebró para siempre la hermandad establecida por Dios cuando creo al hombre. Alguien nos encasilló en países y nos separó como si se tratara de un tablero de ajedrez. Alguien nos hizo olvidar que la esencia del ser humano es la misma y que en testa vida transitoria solo somos un parpadeo que acaba cruzando un día esa última frontera que separa a la vida de la muerte.

Del rojo al verde hay poco tiempo para soñar y la vida es solo un acto breve, un parpadeo, una luz que cualquier momento se apaga… No hay mucho tiempo para odiar, pero sí para amar y perdonar… Da lo mismo de dónde somos, importa más el hacia dónde vamos.