Panorama Cajamarquino

INFORME – “Y hasta que llegó, bienvenido Ño Carnavalón, querido y consentido”

 

Panorama Cajamarquino, El Diario de la Integración Regional, les desea, de todo corazón, que pasen un gran y bonito carnaval; sin caer en la exageración, jueguen, diviértanse, canten, bailen, beban, pero con moderación, para en años venideros seguir celebrando y estamos seguros que de juro vendrán mejores carnavales a futuro.

 

Por: Pedro Aliaga Correa

Sábado 10 de febrero, ya empezaron a cantar los carnavaleros: “Ya viene, ya viene, ya va”. Los más 44 barrios, caseríos y centros poblados dejarán todo por recibir al Rey de la Alegría, que entrará triunfalmente a esta santa tierra de Cajamarca.

Bienvenido Ño

Carnavalón

El ingreso, su llegada, su advenimiento es todo un acontecimiento, Cajamarca la bella, la grande del Perú, se paraliza, niñas, niños, jóvenes, adultos y hasta viejitos, claro que no pasen de 60, se unen en patotas con agua, globos, pintura, y todo tipo de licor para recibir al engreído, al muy creído, al viejo pelón bien parecido que regresa resucitado cual Ave Fénix.

Bandas, comparsas, patrullas  cabezones, taroleros, colperos, todos saltando, bailando, cantando, en patotas, identificando a sus barrios, salen a recibirlo, a darle el recibimiento. San Sebastián Carajo, Cumbe Cumbe, San José de los Valientes, San Pedro de mis Amores, San Vicente el Barrio de la Buena Gente, La Florida Corazón, Chonta Paccha El Manantial del Amor; en fin, todos los barrios.

Santa Elena y

la Carnavalona

Desde hace algunos años, y ya se ha hecho tradicional, que Ño Carnavalón sea  recibido por la carnavalona. Esto fue iniciativa de la imaginación y el ingenio de los grandes carnavaleros del tradicional barrio cajamarquino Santa Elena, los dos se encuentran en alguna parte del recorrido, la multitud más se apasiona, más envalentona, la chicha, la cerveza, el aguardiente, el ron y todo tipo de aguas y elixires comienza hacer efecto en los carnavaleros, que dan rienda suelta a botar, dejar  de lado a sus problemas contenidos durante todo un año y que los hacen desfogar en unas cuantas horas.

Una multitud

lo sigue

Sin  temor a equivocarnos, son miles de personas las que participan en este evento principal del carnaval cajamarquino, un mar humano vestidos con sus ropas adecuadas, pintarrajeados, invitan a los visitantes a participar en este desfile interminable de carnavaleros, muchos de los visitantes se animan y le entran a la algarabía sin igual de los carnavaleros.

Unos que quieren que el carnaval llegue y no se vaya nunca, antes de que se muera dentro de dos días, cantan: “No te vayas carnaval…quédate ocho días más…si tú te vas carnaval…yo te sigo por detrás”. Lo cierto es que la parranda, la juerga solo dura tres días, otros sin duda se van hasta la octava de carnaval y gozan después con las unshas cada domingo venidero.

Cajamarca vivirá hoy sábado, 10 de febrero, un gran ambiente de fiesta, música y color con el ingreso de Ño Carnavalón por las calles, acompañado por delegaciones de los barrios que contagiaran la alegría. Entre los seguidores, muchos de ellos son turistas.

Autoridades deben

garantizar el orden

Como todos los años, los ñaños de La Policía Nacional, en un trabajo  coordinado con Serenazgo y Ministerio Público, van a tener que sudar la gota gorda para poder garantizar el orden,  controlar y contener por los menos a unos 50 a 60 mil carnavaleros. Sin duda y así uno no lo quiera, el licor va a  subir a las cabezas, a las mitras de los carnavaleros, a quienes hay que pedirles, rogarles, implorarles, a  tomar con moderación para evitar cualquier acto que pueda manchar el buen desarrollo de la fiesta en esta actividad, una de las más grandes y masivas del carnaval cajamarquino.

Centro Histórico y Plaza

de Armas protegidos

Se les debe pedir que jueguen, beban, bailen, canten y disfruten con la mayor  responsabilidad, así carnavaleros evitar llegar al Centro Histórico de nuestra ciudad y a la misma Plaza Armas, que ha sido protegida adecuadamente; aunque a algunos no les guste pues, la pintura, el agua y otros ingredientes propios de la fiesta pueden malograr las paredes y los monumentos de nuestra ciudad, de igual manera la histórica Plaza de Armas debe quedar tranquila sin la presencia de algunos desadaptados que siempre los hay.

Reencuentros

Con el ingreso de Ño Carnavalón, Cajamarca disfrutara noche y día su más grande y tradicional fiesta, algunas familias aún conservan la tradición carnavalera, esperan, en especial por las noches, la llegada de familiares, amigos y conocidos, para eso ya han hervido la chichita de jora unos ocho días antes, la espumosa está en un rincón de la casa, hasta donde irá el dueño de casa con jarrita en mano invitando esta tradicional bebida a los que llegan cantando carnaval. Otros sacarán puchero o sancochao, papitas con huacatay para después del canto y baile entrarle a la comilona.

Tarolas y otros

instrumentos

Carnaval es carnaval, dicen los carnavaleros de ahora, ellos con sus tarolas, bombos, trompetas viven el carnaval a su manera, quedarán afónicos de tanto cantar, porque la estridencia de la tarola tapa la copla y apenas se escucha, pero allí están para vivir el carnaval a plenitud.

Mientras que otros carnavaleros, sin duda los de antaño, armarán el carnaval con sus instrumentos tradicionales (ojo, no decimos propios de Cajamarca), como guitarra, violín, tumba o tambora, huiro, acordeón, rondín; otros usarán saxo, trompeta, clarinete, entonando coplas que ya no se escuchan pero rememoran carnavales de antaño.

Así es el Carnaval de Cajamarca, alegre, por eso dicen que es la fiesta más alegre del Perú, pegajoso por sus coplas, los contrapuntos que no deben perderse y que aún se escuchan en algunas casas de nuestra ciudad, invitador, acogedor, degustador con sus bebidas típicas, así como con sus comidas, su gastronomía, también típicas hoy para estar a la moda al adelanto de la ciencia y la técnica se dice gastronomía, pero es la misma chola con diferente calzón, como decía mi abuela Silvestre.

Disfruten de

maravillas

Desde Panorama Cajamarquino, El Diario de la Integración Regional, les deseamos de todo corazón que pasen un gran y bonito carnaval; sin caer en la exageración, jueguen, diviértanse, canten, bailen, beban, pero con moderación, para en años venideros seguir celebrando y estamos seguros que de juro vendrán mejores carnavales en los próximos años.