Panorama Cajamarquino

BALCÓN INTERIOR – Así funciona la cosa

 

La noticia de la semana estuvo marcada por la absolución de Adriano Pozo Arias por parte de un juzgado de Ayacucho en el caso de supuesto intento de feminicidio contra Arlette Contreras ocurrido en julio del 2015 y cuyo registro quedó en las cámaras de un hotel al que acudió Arlette Contreras con el acusado.

Los políticos han aprovechado la absolutoria sentencia para pegar el grito en el cielo y hacerse campaña gratuita criticando a los magistrados y rasgándose las vestiduras en favor de la mujer y en contra de la violencia en todas sus formas hacia ella. Todos sacan tajada en esta historia.

La prensa no se ha quedado al margen y las mismas reporteras, conductoras y canales de televisión que llenan la TV con basura que ellos producen y transmiten, se hacen ahora los sorprendidos y cuestionan otra vez la violencia contra la mujer y se persignan y santiguan olvidando que ellos avalan esas actitudes con sus programas infectos, cochinos.

La fiscalía, explican los entendidos, formuló mal su pedido y dejó un resquicio para que haya un amparo jurídico que faculte a los magistrados dar una salida limpia al proceso y acabar con la absolución de Adriano Pozo. No se enfocó bien el delito y hecha la ley, hecha la trampa.

El delito de feminicidio en grado de tentativa no se le puede atribuir a Pozo porque “no se advierte que el encausado haya realizado actos de premeditación, planificación, ideación o efectuado todo lo necesario para cometer el delito”, dice la sentencia.

El documento indica que si bien es cierto que el certificado médico legal arroja que sí hubo agresión física (como se puede observar en el video que todos hemos visto), esto no puede determinar que el agresor “actuó con ánimo de ultimar a la agraviada”. Se acabó el asunto.

Puede ser que el fiscal fue “aceitado”, podría  ser que “aceitaron” a los jueces, aquí todo es posible, pero todos sacan ventaja, todos opinan y acusan a los jueces, cuestionan al fiscal… los más cretinos culpan a Arlette por haber ido con él al hotel y no precisamente a conversar o a ver televisión, pero una cosa es ir a un lugar por voluntad propia para hacer el amor y otra cosa es ser usada como una bolsa de boxeo.

Todos gritan su indignación. Los abogados y abogadillos ensayan hipótesis. Los alumnos de Derecho se enfrascan en discusiones vanas. Hasta el Zorro Zupe, ese personaje asqueroso de la TV basura- hoy felizmente preso- ha quedado como una mansa palomita. En el Perú, en mi país y tu país, así funciona la cosa… no nos hagamos los sorprendidos, todos sabemos cómo es y que la ley tiene resquicios por donde se filtran las excusas que acaban blanqueando las sentencias… así funciona la cosa.