Panorama Cajamarquino

COLUMNA EL MIRADOR – “Sangre gruesa”: A la costa

 

Por Homero Bazán Zurita

Seguramente casi todos ustedes, amables lectores, conocen a alguien que se va a vivir a la costa porque tiene la sangre muy roja y “gruesa”, y ello nos parece un tanto extraño, pero es producto de una enfermedad llamada policitemia que hace a la sangre más “gruesa”, más  viscosa y más oscura debido a que el cuerpo aumenta la producción de glóbulos rojos –en la médula ósea-, que son las células responsables del color de la sangre y del transporte del oxígeno que respiramos. Quien desarrolla policitemia tiene el riesgo de presentar obstrucciones en venas y arterias que pueden llevar, a su vez, al infarto o al derrame. En el largo plazo puede llegar a producir dolencias muy graves como la  mielofibrosis  o la leucemia mieloide aguda. No es una enfermedad común ya que según estadísticas se reportan dos casos por cada 100,000 personas en promedio en el mundo (la verdad yo conozco unos 5 a 6 casos de amigos que han dejado Cajamarca por esta enfermedad).

No saben los investigadores la causa exacta del padecimiento, pero se sabe que se desarrolla por una mutación genética (mutación V617F del gen JAK2) que lleva a producir mayor cantidad de glóbulos rojos o hematíes. Puede atacar a personas de cualquier edad pero es más usual en aquellas entre 65 a 70 años.

Puede presentarse en forma silenciosa e imperceptible, más algunos síntomas pueden ser tontura, dolor de cabeza, sangramiento de la nariz y visión borrosa; también la piel puede ser más roja, como ruborizada. Igualmente, se puede presentar dolor y quemazón de las puntas de los dedos de pies y manos, fatiga excesiva, fiebre nocturna, sudor excesivo por la noches, disminución del apetito, dolor de huesos y comezón del cuerpo.

El tratamiento es usar aspirina en bajas dosis para “aflojar” la sangre y también hacer sangrías terapéuticas, todo eso bajo prescripción y supervisión médica. Asimismo, se pueden usar los llamados citorreductores para disminuir la producción de glóbulos en la médula. Y, finalmente, en casos de policitemia vera (un tipo con producción grande también de glóbulos blancos y plaquetas, además de las células rojas) se puede llevar a cabo un trasplante de médula para evitar la mielofibrosis y la leucemia mieloide aguda.

Acá, en nuestro medio, he escuchado que recomiendan, ipso facto, a los policitémicos ir a vivir a la costa, en el entendimiento comprobado que en las partes altas, como nuestra sierra cajamarquina, hay normalmente mayor producción de glóbulos por la baja presión del oxígeno del aire y un   mayor esfuerzo de los glóbulos para capturarlo. Y, así, muchos paisanos han bajado a Pacasmayo, Chiclayo, Trujillo o Lima, contra su voluntad, para mejorar de esta rara enfermedad. Y es también cierto que cuando regresan a su tierra, en poquísimos días se vuelven más oscuros por los hematíes que suben su producción y, allí nomás, a dar la vuelta hacia las partes bajas.

Espero no tener esta subida de glóbulos porque me gusta vivir en mi subida ciudad del Cumbe.

Ya vengo…la otra semana.

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Fuente: Sangue “grosso”. Abrale. Revista da Asoçiacão Brasileira de Linfoma e Leucemia. Abril-Mayo 2017.