Panorama Cajamarquino

EDITORIAL – La mujer como agente de cambio

 

El protagonismo de la mujer en el devenir de la historia es incuestionable. Se trata de una agente de cambio que ha ganado espacio propio a puro pulso y esfuerzo constante, como parte de una lucha que muchas veces ha sido desigual ante el statu quo que algunas naciones han sido reticentes en modificar para reconocerlas como sujetos de derecho. El Perú no ha estado ajeno a la problemática de la población femenina y no ha cejado en establecer condiciones que garanticen su igualdad en el goce de derechos.

Con ocasión del Día Internacional de la Mujer, por ejemplo, el presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, invocó a todos los sectores del país cumplir con el reglamento de la Ley N° 30709, que prohíbe la discriminación remunerativa entre hombres y mujeres, demostrando el compromiso gubernamental de impulsar el respeto a la igualdad de género en todos sus extremos. No se trata de un gesto aislado, sino de una acción que forma parte de un conjunto mucho más amplio de políticas en favor de la población femenina.

Y aunque para alcanzar su reconocimiento pleno y erradicar todo tipo de violencia en su contra hay todavía un camino largo por recorrer, es oportuno destacar que la población femenina avanza en su desarrollo y se aboca a actividades que no se circunscriben solo al ámbito doméstico, aquel estamento en que sectores retrógrados y conservadores históricamente la han querido limitar.

El Ministerio de la Producción ha dado luces al respecto: solo en este año el número de micro y pequeñas empresas lideradas por mujeres llegará a 1.3 millones, lo que representa un crecimiento vital en los últimos años, más aún si tomamos en cuenta que el 79.5% de estas unidades productivas se encuentran en diversas ciudades del país y el 20.5% restante se ubica en Lima. Como muestra de su versatilidad, las iniciativas empresariales se sitúan en los sectores de comercio, agropecuario, servicios y manufacturero.

Desde el sector privado, la empresa Latin Fintech ha revelado también que la mayoría de peruanas que acceden a un préstamo por internet lo utilizan para un negocio propio. Por ejemplo, en los últimos dos años el 60% de las mujeres que se prestan dinero vía online lo hacen con la finalidad de apostar por un negocio que ya vienen administrando. Este dato revela que la mujer de hoy forma parte del sustento de su hogar, es generadora de fuentes de ingresos y busca una mejor calidad de vida para ella y los suyos.

Y, en el aspecto social, existe un avance sustentado en las cifras del programa Juntos: actualmente 107,358 usuarias acceden a los servicios de salud en las 21 regiones en las que interviene este esquema social; en educación, un total de 681,950 niñas, adolescentes y jóvenes asisten a diario al colegio; 729,010 mujeres reciben el bono que cada dos meses entrega el programa; y 800,320 usuarias ya obtuvieron su documento nacional de identidad para tener acceso a todos los servicios que brinda el Estado.

Eso es significativo, pero no suficiente, y el Gobierno continuará trabajando para otorgarle a la mujer peruana el valor que le corresponde.

Y aunque para alcanzar su reconocimiento pleno y erradicar todo tipo de violencia en su contra hay todavía un camino largo por recorrer, es oportuno destacar que la población femenina avanza en su desarrollo.