Panorama Cajamarquino

COLUMNA VANGUARDIA PEDAGOGICA – Gestión de la complejidad y diversidad de las II.EE

 

 Por Walter Vargas Cabanillas-Consultor Pedagógico

 Partiendo de los hechos concretos, que las II:EE públicas constituyen realidades complejas, teniendo en consideración que cada estudiante, cada familia y cada docente tienen sus propias particularidades y por tanto las interrelaciones que se produzcan entre ellos es de pronóstico reservado, por cuanto las situaciones que se den son de naturaleza compleja.

Uno de los retos que tienen los  directivos es garantizar las condiciones básicas del aprendizaje, por lo tanto necesitan desarrollar nuevas capacidades de gestión como:

1.Analiza los desafíos, retos y alternativas de solución de la gestión escolar teniendo en cuenta las fuentes de los contextos macro y micro de la política educativa (MINEDU: Dirección Escolar: 2016)

2.Analiza y reflexiona sobre la influencia de la dirección como factor clave para la transformación de su I.E centrada en  procesos de enseñanza y aprendizaje.

Teniendo en cuenta lo descrito en los párrafos anteriores podemos colegir que para alcanzar la primera capacidad es necesario comprender a la I.E existente tal cual. Y para arribar a la segunda capacidad se necesita centralizar lo pedagógico en la gestión escolar.

Ahora, para concretizar en la praxis estas capacidades se hace necesaria una metodología basada en la reflexión sobre la práctica desarrollando capacidades en los actores que apunten a dos cuestiones fundamentales de la sociedad contemporánea : a)Crear conocimientos y b)Tomar decisiones justas y adecuadas.

Los directivos de las II.EE se encuentran en la necesidad  de crear los conocimientos pertinentes para atender las diversas situaciones que se les presente considerando los mejores criterios para tomar las decisiones más acertadas en los casos ocurridos.

Un ejemplo técnico-pedagógico que se presenta en el día a día en las aulas y que tiene correlato con la incertidumbre que viven los directores y docentes,  lo constituye el siguiente caso: Un profesor de Ciencia y Tecnología de Secundaria ha preparado su sesión de aprendizaje sobre la gestión responsable del espacio y el ambiente, utilizando materiales educativos, empleando las TIC, e internet y resulta que dos alumnos se encontraban en un conato de pelea, pues su labor es averiguar ¿ por qué? se produjo la pelea, y mientras esto sucedió el tiempo va pasando y se va perdiendo minutos de la sesión, pues el profesor tiene que tener muy buen manejo del aula para procurar la conciliación de los estudiantes y promover la reflexión del resto de alumnos para derivar el caso al departamento psicopedagógico, porque de ninguna manera se puede perder la sesión de aprendizaje, pues se torna imprescindible el buen manejo de la situación presentada para no atrasarse en el logro de la competencia programada de tal suerte que los estudiantes no pierdan tiempo en la construcción de aprendizajes planificados. Esto nos lleva a recapacitar sobre la diversidad de comportamiento de los alumnos a quienes nos debemos y como se diría en términos sencillos el papel de los docentes es el tener que “hilar muy fino” en el trato con los estudiantes para optimizar al máximo el tiempo y las circunstancias para no retrasarse en el aspecto técnico-pedagógico y al mismo tiempo no dejar pasar por desapercibido la formación integral de los alumnos que son la razón de ser del proceso aprendizaje –enseñanza. Como podemos colegir, en el día a día de los docentes, se puede presentar variedad de casos de diversa complejidad, los mismos que debemos tener presente y al mismo tiempo vamos a tener que ingeniarnos para resolver casuísticas que ni siquiera podemos imaginar y para tal efecto, se hace necesario la utilización de recursos de sentido común que no perjudiquen la autoestima de los estudiantes y menos aún acudir a ultranza a castigos físicos que aún persisten en algunas II.EE que nos invitan a pensar que los docentes estamos en la necesidad de reinventarnos profesionalmente para solucionar este tipo de casuísticas que nos pueden incomodar y hasta ponernos en situaciones de perder la ecuanimidad y las buenas maneras de convivencia con los alumnos que son nuestra prioridad profesional.