Panorama Cajamarquino

Café de San Ignacio recibió medalla de oro en Alemania

San Ignacio.- Por su excepcional calidad, el café de la Cooperativa Agraria Cafetalera Casil de San Ignacio, Cajamarca, fue reconocido por la Federación Alemana de Tostadores de Café con la medalla de oro, informó la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PromPerú).

 

El reconocimiento fue otorgado luego de que la tostaduría de café Schramms-Kaffeerösterei, de la ciudad alemana de Speyer, pusiera a la venta el café de origen peruano ‘Rosa Elvita’, el cual fue comprado directamente a la productora asociada a la Cooperativa Casil, Rosa Elvira Lloclla Quinde, cuya finca está en la localidad de Bajo Ihuamaca, en la provincia de San Ignacio.

 

Paralelamente, otra conocida tostaduría -Die Rösterie, ubicada en la ciudad de Hamburgo– también puso a la venta un café comprado al productor Santos Acha Rivera, también asociado a CASIL.

 

El precio de venta en Alemania de estos cafés peruanos ya tostados y empacados superan los 27 euros por kilogramo, superior al promedio de cafés finos de otros orígenes, lo que está ayudando a posicionar al Perú como un país de origen de cafés especiales.

 

Es importante mencionar que las tostadurías alemanas mencionadas, junto con otros tostadores de Alemania y Francia, formaron parte de una misión de compradores de cafés que organizaron las Oficinas Comerciales del Perú en el Exterior (OCEX) de Alemania y Francia con el apoyo de PromPerú. Esta misión recorrió diversas cooperativas de las regiones de San Martín, Amazonas y Cajamarca con la finalidad de que sus integrantes tengan mayor conocimiento de los cafés especiales e impulsar la compra directa a los productores.

 

Casil fue una de las cooperativas visitadas y donde los compradores adquirieron el café directamente a los productores. Estos recorridos permitieron a los tostadores alemanes constatar el adecuado manejo de los campos de cultivo, la poscosecha y el secado. El programa de misiones en la cual participaron permite a los pequeños productores ubicados en zonas alejadas y de difícil acceso obtener mejores precios y, en los mercados de destino, se contribuye a posicionar al Perú como un origen de cafés especiales de alta calidad.

 

Los tostadores alemanes se han visto complacidos por la calidad del café de Casil, manifestando su interés en continuar con importaciones directas de los productores de San Ignacio hacia sus almacenes de Europa.