Panorama Cajamarquino

Con la lengua se tropieza más que con los pies

Probablemente Magaly Medina sea uno de los seres más abyectos de la televisión y siempre he criticado el hecho de ser la pionera de una televisión estercolera y haber ganado fortuna violando la privacidad de las personas y destruyendo cientos de familias. Su negocio ha sido siempre la compra y venta de basura. Poner en televisión las bajas pasiones e infidelidades y lucrar con ellos en medio de una sociedad morbosa y lasciva.

Sin embargo, aún los seres más despreciables tienen derechos y merecen una defensa, más allá de lo deformes que moralmente sean o de la vileza de sus actos. Tal es el caso de la conductora de televisión Magaly Medina quien fuera expectorada el día de ayer de su casa televisiva luego de verter una opinión sobre el fallo que diera el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) refiriéndose al delantero peruano Paolo Guerrero, fallo que lo imposibilita de jugar el mundial de Rusia 2018.

“Así son los juicios, a veces en los juicios uno puede estar en el lado de la verdad. Me ha pasado, uno lo cree y está convencido, pero en un juicio lamentablemente uno no puede demostrar ante los jueces que lo que uno dice es cierto”, manifestó la conductora de Latina tras conocer los resultados y transmitirlos como noticia de último minuto el lunes por la mañana.

“Ahora este hecho le ha tocado vivir a Paolo Guerrero ante la FIFA, no poder demostrar una verdad que él dice que es suya, que es cierta, que la ha mantenido firme hasta el final. Sin embargo, a la FIFA eso no lo ha convencido bien y lo acaban de suspender”, agregó la conductora Magaly Medina.

De inmediato la televisora emitió un comunicado en el que se anunciaba el retiro del aire de la conductora “por no coincidir con la visión y tratamiento de temas muy relevantes para el canal y nuestro país”. Lo que resulta absurdo y violenta el derecho de opinión de la lenguaraz conductora. Ella dio su opinión y es su derecho.

La medida asumida por los directivos del canal de televisión violenta la libertad de expresión. No todos tenemos necesariamente que pensar igual ni compartir el mismo sentimiento con determinados temas. Somos diferentes, disimiles y en eso radica nuestra convivencia como seres humanos y racionales. Lamentablemente hemos llegado al punto en que un hecho deportivo es más importante que nuestras mismas libertades.

Mientras tanto los políticos no pueden estar más felices, han encontrado, sin quererlo, la cortina de humo perfecta para hacer y deshacer leyes, subir precios y el costo de vida, enviar a funcionarios a otros países con todos los gastos pagados… bien dice el dicho: a río revuelto, ganancia de pescadores y los congresistas y ministros han lanzado sus redes a este agitado río del Perú mientras todos sufrimos una paolitis aguda. ¿Qué sentirán ahora los jueces peruanos amantes del futbol ante un fallo injusto? Quizás muchos recibieron ahora con el fallo del TAS de su propia medicina.