Panorama Cajamarquino

La ONU ante la crisis iraní

La decisión del Gobierno estadounidense de Donald Trump de desconocer los acuerdos tomados entre la comunidad internacional e Irán abre un nuevo frente de conflicto en el mundo con imprevisibles consecuencias.

No existen dudas de que el actual inquilino de la Casa Blanca realiza un giro de la política republicana en temas álgidos como el de Corea del Norte e Irán. La cuestionable decisión de trasladar la embajada de la potencia mundial de Tel Aviv a Jerusalén es parte de dicho cambio, que significa el fin de una política de imparcialidad en el largo conflicto de Medio Oriente.

Pero, como acaba de recordar la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Federica Mogherini, el pacto nuclear no es solo entre Washington y Teherán, sino que también es un acuerdo logrado por la comunidad internacional.

Tras doce años de intensas negociaciones, se consiguió el convenio con Irán, en el cual participaron activamente el gobierno estadounidense de Barack Obama, Alemania, Reino Unido, Francia, con el fin de alejar el fantasma del programa atómico a cambio de sanciones internacionales.

En ese documento, aprobado en Viena en el 2015, el Gobierno iraní se comprometió a usar la energía atómica con objetivos pacíficos. Al mismo tiempo, Teherán empeñó su palabra en no desarrollar, bajo ninguna circunstancia, pruebas nucleares ni buscar armas atómicas. En contraparte, la comunidad internacional realizaría verificaciones periódicas para asegurar el cumplimiento de los acuerdos alcanzados.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) aprobó el levantamiento de sanciones económicas y comenzó un período de normalización de las tensiones entre Irán y el resto de la región, pese a las críticas del Gobierno israelí de Benjamin Netanyahu.

La política de Washington ha llevado a su país a entrar en crisis en una serie de foros multilaterales por tratar de imponer nuevas condiciones. No importa que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) manifestara que el Gobierno iraní ha cumplido su palabra.

Primero, fue su retiro a la firma del TPP (el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica), el cuestionamiento de los tratados de libre comercio y su demanda por una nueva renegociación del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte).

 

El Perú, como país que preside el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, respeta el fiel cumplimiento de los principios de la Carta que inspiraron la formación de esta organización supranacional. Por ello, considera que toda objeción a un acuerdo aprobado por esa institución debe ser consultada por los diversos países que participaron en su firma y ejecución. Por tal motivo, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, exhortó a los demás países signatarios a respetar el acuerdo nuclear.