Panorama Cajamarquino

Tradición solemne de la feligresía cajamarquina

Por. Hugo REYNA GOICOCHEA

 

Cajamarca celebra, como lo hace, en general, la Iglesia Latina, el día jueves, después del domingo de la Santísima Trinidad, la fiesta del Corpus Christi, celebración religiosa, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII. Está considerada como la fiesta más grande de su calendario religioso, la celebración más importante del pueblo católico, en la región: “El Corpus Christi” o “Cuerpo de Cristo”, la misma que por sus expresiones conmemorativas, ha adquirió especial relevancia y atracción de fieles, que la singularizan y la hacen atractiva a cientos de visitantes de los ámbitos regional y nacional.

El Corpus Christi

Para el catolicismo en el mundo, esta festividad rememora la institución de la Eucaristía el “Jueves Santo”. Su esencia es la de reverenciar el cuerpo de Cristo, instituido por el propio Jesús,  a través del pan, en la denominada “Última Cena”, que dio lugar a que el Hijo de Dios, se quede con nosotros en la  “Eucaristía”. Esta festividad, constituye una manifestación  pública y solemne de adoración, amor y gratitud de la feligresía católica.

 

Cómo nació la celebración del Corpus Chirsti

 

Como antecedentes u origen, se hace referencia a dos eventos, considerados maravillosos que contribuyeron a la institución y reconocimiento de esta festividad: Las visiones de Santa Juliana de Mont Cornillon y el milagro Eucarístico de Bolsena/Orvieto.

 

El papa Urbano IV, amante de la Eucaristía, publicó la bula: “Transiturus” el 8 de setiembre de 1264, mediante la cual, luego de ensalzar el amor extraordinario de Jesús, que quedó con nosotros en la Eucaristía, ordenó la celebración de la solemnidad del “Corpus Christi” el día jueves, luego del domingo en que se celebra la festividad de La Santísima Trinidad, otorgando al mismo tiempo, muchas indulgencias para los fieles que asistieran a la Santa Misa y al oficio.

 

La muerte del papa Urbano IV –octubre de 1264- al poco tiempo de la publicación del decreto, dificultó la adecuada difusión de esta festividad. Esta fue aceptada en Cologne en 1306. El papá Clemente V tomó el asunto en sus manos y en el concilio general de Viena (1311), ordenó una vez más, la adopción de esta fiesta. Al respecto publicó un nuevo decreto incorporando el de Urbano IV. Juan XXIII, sucesor de Clemente V, promovió e instó su observancia.

 

Procesiones. En ambos decretos aludidos anteriormente, no se consideraba la procesión del Santísimo, como un aspecto de la celebración; no obstante, posteriormente comenzaron a realizarse, conjuntamente con la dotación de indulgencias por parte de los papas Martín V y Eugenio IV y se hicieron bastante comunes a partir del siglo XIV.

 

Santa Juliana de Mont Cornillon y la fiesta de Corpus Christi. Esta santa nació en Retines, cerca de Liege, Bélgica en 1193. Quedó huérfana muy pequeña y fue educada por las monjas Agustinas de Mont Cornillon. Realizó su profesión religiosa y más tarde fue superiora de su comunidad. Murió el 5 de abril de 1258 en la casa de las mojas Cisterciences en fosses y fue enterrada en Villers. Siempre tuvo una gran veneración por el Santísimo Sacramento. Añoraba que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo se dice haberse intensificado por una visión que ella tuvo en la iglesia bajo la apariencia de “luna llena con una mancha negra”, que significaría la ausencia de esta solemnidad. Esto sirvió para que las autoridades eclesiásticas religiosas instauren esta celebración, invocando a un sínodo en 1246.

 

Milagro Eucarístico de Orvieto/Bolsena. En Orvieto Italia, región de la Umbría, se produjo un prodigio divino. Su catedral es custodia de un milagro Eucarístico que se puede venerar en la capilla izquierda. Se trata de un corporal que muestra Sangre que brotó de una sagrada Hostia. El padre Pedro de Praga, Bohemia, en 1264 dudaba sobre el misterio de la transustanciación del Cuerpo y la sangre de Cristo en la Eucaristía. Por ello viajo a Roma para orar sobre la tumba de San Pedro y pedirle la gracia de una fe fuerte. De retorno cuando celebraba la Santa Misa en Bolsena, en la cripta de Santa Cristina, la Sagrada Hostia sangró copando el Corporal de la Preciosa Sangre.

Corpus Christi en Cajamarca

En nuestro país esta festividad, desde siglos atrás ha adquirido características especiales, correspondiendo a las ciudades de Cuzco y Cajamarca, las de mayor relevancia, y en las que esta festividad se celebra el día jueves, inmediatamente del domingo de celebración de La Santísima Trinidad. Es la festividad religiosa de mayor trascendencia del pueblo católico en nuestro departamento, traída como parte de la evangelización cristiana por parte de los conquistadores españoles e instituida en su real esencia, pero ataviada de manifestaciones propias de nuestras poblaciones, tanto citadinas como campesinas.

 

Es estas dos ciudades, este día es feriando no laborable, en virtud a la Ley Nº 23418, a fin de facilitar el desarrollo de las distintas actividades celebratorias por parte de la Iglesia Católica, los fieles y gran número de instituciones que participan, desde días previos.  Las manifestaciones religiosas son diversas y de una auténtica manifestación de fe, con singulares muestras de tradicionalidad.

 

La festividad del Corpus Christi en Cajamarca, se asoció a una gran feria de carácter regional, que alrededor de la celebración religiosa, también alberga la presencia de numerosos comerciantes, de diversos productos, venidos desde diversos puntos del país. Ropas, utensilios y bártulos de cocina, frazadas, pañolones, calzado, electrodomésticos y  fundamentalmente riquísimos dulces y juegos recreativos se instalaban en el perímetro de la Plaza Mayor, posteriormente, en la Avenida Toribio Casanova, en las últimas décadas del siglo pasado, para luego de los actos religiosos del día Jueves, desarrollarse las denominadas corridas de toros en el extinto coso del barrio Chontapaccha. Cabe destacar asimismo los grandes bailes sociales, que hicieron de esta festividad una de las mas tradicionales de nuestro país.

 

La modernidad y el acelerado crecimiento poblacional urbano, no obstante, se ha encargado, como en todo proceso socio-cultural, ir modificando sus expresiones, hasta la actualidad, en que muchos de estos actos han desaparecido o adquirido nuevas manifestaciones; que felizmente, en el caso religioso, aún se mantienen en su integridad.

 

Jueves de Corpus Christi

 

La festividad, en términos generales, comprende el desarrollo del Triduo Eucarístico, adoración al Santísimo Sacramento, realizado días antes, con misas concelebradas, en las parroquias de San Pedro, San Sebastián y en la iglesia Guadalupe.

 

 

Es la iglesia Catedral, luego de las diez  horas, en la que se desarrolla la solemne Misa concelebrada, con la participación del Obispo de Cajamarca, obispos invitados de otra diócesis; así como con la presencia de  sacerdotes y diáconos, órdenes religiosas; y, de  autoridades políticas, civiles, militares y policiales; para posteriormente realizarse la procesión de la “Hostia Consagrada” al son de un nutrido grupo de cajoneros y clarineros, venidos de las comunidades campesinas de la zona, brindando el marco musical de peculiar sonoridad, único en el país,  en su recorrido por el perímetro de la Plaza Mayor.

 

La Preciosa

 

Así se denomina a la custodia que alberga a la “Hostia Consagrada”, es una hermosa escultura de oro y plata de aproximadamente de un metro de altura, coronada con un sol radiante confeccionado a base de oro puro. En el viril que porta, se coloca la “Hostia Consagrada” para la procesión.

Alfombras decorativas de piso y altares

 

En la víspera, y con especial esmero, instituciones públicas y privadas, instituciones educativas y grupos religiosos, durante toda la noche   han montado altares y confeccionado bellas alfombras decorativas de piso, de flores naturales y otros materiales, con vistosos y creativos motivos religiosos: ¡Una auténtica y extraordinaria manifestación de fe religiosa del pueblo católico cajamarquino!, que es nuestra obligación preservar como un legado importante religioso para las generaciones venideras.