Panorama Cajamarquino

“OLLAS DE CHANCAY SON RECONOCIDAS COMO PATRIMONIO CULTURAL DEL PERÚ”

David Lezama Abanto es del distrito de Chancay de la provincia de San Marcos departamento de Cajamarca, él nos explica que en una de sus comunidades se elabora por parte de diestros alfareros ollas a base de antracita. Esta actividad data de muchos años y se ha desarrollado de generación en generación, por ello, ha motivado que el Vice Ministerio de Cultura declare a estas ollas como Patrimonio Cultural de la Nación. Panorama conversó con David Lezama, coordinador de estos ceramistas quien nos da mayores detalles de estas famosas ollas de piedra.

¿Señor Lezama, explíquenos cómo lograron obtener estas ollas de piedra el título de Patrimonio Cultural de la Nación?

Desde el año 2014 nos propusimos a que nuestras ollas de piedra sean reconocidas como Patrimonio Cultural del Perú.

¿Por qué?

Porque utiliza un material exclusivo en el país que se llama antracita que lo reconocen mis paisanos y lo llaman también olla de piedra o piedra campana.

¿La antracita está en forma natural, es una mina?

Prácticamente es una mina que está expuesta a la intemperie, es una quebrada que se llama quebrada La Negra, este material antracita es de color negro y todo lo que está en la superficie del suelo es antracita.

¿Cómo estos pobladores se decidieron a utilizar este mineral, la antracita?

Esto viene desde 1572 con los primeros pobladores de Chancay.

¿Es ancestral?

Sí, tiene más de 500 años que ha ido de generación en generación y son mini empresas familiares, trabaja el esposo, esposa, hijos y se trasmite a través de los siglos, así lo reconoce la resolución a este patrimonio, la forma del mineral, la resistencia del mineral, la forma de la elaboración que es exclusivo en el país, entonces  ha valido que el Ministerio de Cultura lo reconozca como patrimonio cultural de la nación.

¿Estos ceramista o alfareros están organizados?

No, lastimosamente ese es uno de los problemas que se tiene que trabajar a base de esta resolución, más por el contrario se genera o se propicia  la competencia entre ellos mismos, un comerciante, un alfarero ofrece su olla a cinco soles, viene el del vecino y le dice yo te doy a cuatro o te doy a tres, o mal informa a la competencia, entonces lo que se está tratando en este momento en coordinación con la municipalidad distrital es en organizarlos mediante una cooperativa. En mérito a esta resolución La Dirección de Turismo y Comercio Exterior  de Cajamarca ya ha enviado dos funcionarios en artesanía  para que los inscriba en el padrón regional y padrón nacional de artesanos para que sean reconocidos en esta labor.

¿La producción de estas ollas se venden en la provincia o han salido fuera de la provincia?

Ese es el segundo problema a atacar, porque son los mismo alfareros los que elaboran, los que tiene que llevar su producto al mercado de Aguas Calientes, si es que las ollas proceden Socchagon, o a San Marcos cuando las ollas proceden de Chancay o del caserío el Cursque, entonces todavía no captamos eso de que el intermediario vaya a la fábrica de la olla, sino es el intermediario el que se beneficia directamente porque compra barato y lo trae a Cajamarca, Chiclayo, Trujillo o a cualquier provincia del norte de Cajamarca y lo vente al triple o cuádruple  que él lo compra.

¿Para qué sirven estas ollas, que uso se les da?

Son utilitarias, es un producto, es una alfarería, es una cerámica utilitaria para cocina exclusivamente, pero también tenemos que alargar el producto, ya no solamente utilitario para cocina, sino también ornamentales y otras cosas. Allí se fabrican ollas, tiestos, cántaros, jarras, platos, y todo lo que se puede utilizar en la cocina exclusivamente, no tenemos variedad de otra producción.

¿Hay demanda de estas ollas y de los otros productos de antracita?

Tiene temporadas, el alza viene después de las cosechas hasta setiembre, octubre que se eleva un poquito el costo, después es el intermediario quien pone el precio del producto, no es el productor, sino el comerciante.

¿Más o menos cuantos alfareros son?

El ocho por ciento de la población total, pero tenemos un  caserío que se dedica al cien por ciento a la elaboración que es el caserío Socchagon, muy cerca de Pomarongo y Aguas Calientes, es la población de que más cómodamente vive para llenar su canasta familiar porque vive exclusivamente de este producto, ayudándose en temporadas de cosecha con productos agrícolas.

¿Ahora queda el trabajo de organizarlos?

En organizarlos, en capacitarlos, en mejorar la calidad del producto, en buscar mercados, en organizarlos en una cooperativa, y sobre todo lo que se necesita es la variedad del producto, porque ya está reconocido, nuestras ollas son saludables y se encuentran ya en los mercados casi de todo el norte peruano.

¿Se puede decir que son ollas ecológicas, no dañinas para la salud?

Son saludables a la salud, no daña a la salud, porque su material es netamente orgánico, diferenciándose con las olla de Cajamarca, por decirle el cercado de Cajamarca que elaboran ollas, pero lo hacen a base de barro, y en Chancay se hace a base de este producto antracita, que da una de las características, primero que le da ese toque, ese sonido especial a campana, por eso le llaman piedra campana. Segundo, bien quemada hierbe más rápido, conserva el calor por más tiempo y también el frío, por si acaso, no dañan a la salud porque todo lo que se utiliza allí son recursos naturales, llámese la piedra campana que se mezcla con greda, y eso es todo, se quema con leña o se quema con chamiza, no hay otro producto como por ejemplo aquí en Cajamarca que es el barro.

¿Y estos alfareros están dispuestos a que se lo unifique, a que se lo organice?

Eso es lo que están buscando ellos porque ya se le ha ido contagiando la idea, este proyecto de Patrimonio Cultural ya viene desde el 2014.

¿Qué número es la resolución que los declara Patrimonio Cultural de la Nación?

Es el 072, la Resolución Vice ministerial 072.

¿Entonces a trabajar para organizarlos?

En organizarlos, en capacitarlos y en buscar mercados, y nuestro reto es la de hacer la olla más grande del mundo, para lo cual están comprometidos ellos en estar considerados en el record güines.