Panorama Cajamarquino

Acoso sexual en oficinas de la región Cajamarca

El acoso sexual es el arma de los miserables sobre las mujeres a quienes consideran débiles. Es una herramienta que utilizan los depravados para someter a sus víctimas con ventaja y alevosía, con extremada premeditación.
Suele darse en las oficinas públicas y privadas. Todo empieza con conductas casi insospechadas, con actos ligeros y casi imperceptibles que van envolviendo a la víctima en una telaraña de hostigamiento para tratar de someterla.
Las instituciones públicas en Cajamarca están plagadas de acosadores sexuales quienes sistemáticamente logran muchas veces quedar exentos de toda responsabilidad, aunque no de culpa. La violencia a la mujer sigue creciendo a una velocidad increíble.
Están en casi todas las instituciones del Estado y en gran parte de las particulares. El acosador busca hacer un “canje” con su víctima, se acerca empalagosamente para luego dar el zarpazo y lanzar su pretensión.
Se acercan con frases empalagosas poniendo la mano en el hombro. Tocando a su presa sin que esta lo acepte. Con el pretexto de revisar el trabajo que realizan en la pantalla de la computadora, se acercan con sigilo y maldad. Con doble intención.
Palabras como “chinita”, “bebita”, “niña” están consideradas como parte del acoso sexual que lamentablemente pocas veces es denunciado. Otras de las estrategias denunciadas por las víctimas es la de poner películas de corte erótico, o peor aún, pornográfico en la oficina por parte del “jefe”.
En Cajamarca hay un sonado caso de acoso sexual en una entidad estatal que aparentemente podría quedar sin sanción debido al mal manejo que se le ha dado por parte de la defensa de la agraviada y gracias al espíritu de cuerpo que se ha hecho en la institución para proteger al involucrado.
Sin embargo, nada hay oculto bajo el sol y en los próximos días todo ese tinglado que se ha hecho en una institución tan representativa se vendrá abajo ante la magnitud de la evidencia y los antecedentes del involucrado
Desde este espacio insto a todas las personas que son víctimas de acoso sexual a que lo denuncien públicamente y en los organismos competentes. Los acosadores están disfrazados de directores en todos lados, y se aprovechan del cargo conferido para violentar la vida de jóvenes practicantes o de oficinistas, estudiantes y todo tipo de mujeres que podrán ser nuestras hijas o nuestras madres.