Panorama Cajamarquino

Propuestas sexuales a través de redes sociales en Cajamarca: “Adolescentes como víctimas o infractores a la ley penal”

Desde el 10 de marzo de 2014, nuestro Código Penal contempla el delito de “proposiciones sexuales a niños, niñas y adolescentes”, a través de su artículo 183-B.  Este delito, según la figura delictiva se presenta cuando “se contacta con un menor de catorce años para solicitar u obtener de él material pornográfico, o para llevar a cabo actividades sexuales con él”. Estableciendo una pena privativa de libertad no menor de cuatro ni mayor de ocho años así como su respectiva inhabilitación. Si la víctima tiene entre 14 y menos de 18 años de edad y medie engaño, la pena será no menor de 3 ni mayor de 6 años e inhabilitación también.

 

Esta conducta criminal obedece a una realidad que viene superando nuevas formas de  cometer delitos que las normas punitivas y extrapenales no contemplan con precisión. No obstante, se hace necesario abordarlas, pues las diferentes redes sociales existentes y los medios informáticos que nos permiten acceder a ellas, son en la actualidad un importante y potente medio de comunicación para la personas y en especial para los y las adolescentes.

 

Al respecto, vale mencionar que según la Organización de las Naciones Unidas -ONU- es la población joven-adolescente la que lidera la conexión a la red de internet. De acuerdo al estudio efectuado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU) muestra que en los países menos adelantados son los jóvenes los que se encuentran más conectados a la internet, a diferencia de los que viven en países desarrollados (35 % en comparación al 13 %) . En cifras, alcanzan los 830 millones de jóvenes, que representan a nivel mundial el 80% de personas entre 15 y 24 años en 104 países, mostrándose como dato importante, que desde el año 2013 los varones son los que siguen siendo ligeramente un número superior a las mujeres que se conectan a internet[1].  Entonces, los jóvenes y dentro de ellos los y las adolescentes, son una población altamente vulnerable al uso inadecuado de la tecnología y a los medios de comunicación masiva (facebook o whatssap, entre otros), pues no sólo pueden ser víctimas fáciles de delitos, sino que también pueden convertirse en infractores a la ley penal. Al respecto, también el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) reveló que los y las adolescentes entre 12 a 17 años son los que más usan internet, al constituir el 61.2% de usuarios de la red[2].

 

Por tal razón, en Cajamarca, la Primera Fiscalía Provincial de Prevención del Delito, ha desarrollado varias acciones preventivas a nivel de prevención situacional y comunitaria (operativos a cabinas púbicas, charlas a población vulnerable, campañas de prevención en instituciones educativas públicas y privadas) a fin de evitar que no sólo se consumen actos relacionados con las propuestas sexuales a través de redes sociales (art. 183-B del Código Penal); sino evitar que el uso inadecuado de la tecnología genere redes en donde se pueden vincular otros actos delictivos como la trata de personas con fines de explotación sexual (art. 153-B el Código Penal), violación sexual (art, 173 del Código Penal), el favorecimiento a la prostitución, proxenetismo (art. 179 – art. 171 del Código Penal)  y/o el ejercicio de la prostitución sobre todo por adolescentes mujeres.

 

Pese a ello, los casos se vienen presentando en diferentes modalidades y es uno en particular el que venimos atacando desde el Ministerio Público de Cajamarca. La modalidad se presenta  cuando una persona (por lo general adulta) se identifica en redes sociales con una identidad falsa que por supuesto no le corresponde (casi siempre son varones que usan la identidad de una mujer), y previo seguimiento a su víctima, contactan sobre todo con adolescentes mujeres a quienes les envian solicitudes de amistad y mensajes donde les ofrecen ganar dinero de una forma fácil.

 

El falso trabajo consiste en que estas adolescentes envien a la cuenta desde donde se les habla, fotografías semidesnundas, desnudas o videos de contenido sexual. Así como se les pregunta si desean aceptar tener relaciones sexuales con otros adolescentes. Ofreciendo como pago sumas de dinero que oscilan entre los cien a dos mil soles (S/ 100, S/ 200, S/. 300, S/ 1000, S/ 2000 a más, esto depende del acto sexual que presenta).  Por supuesto que el pago nunca se concreta en los términos del acuerdo y finalmente la adolescente que envia las fotografías o los videos, termina involucrada en temas de acoso sexual virtual o amenazas permanentes si no acepta o accede a otro tipo de pretensiones con sus víctimas. Ya en el año 2014 el Ministerio Público llevó un caso que dio lugar al Expediente Judicial 2014-01406 seguido contra la persona de iniciales S.A.A.V., en agravio de cuatro menores de edad (fueron más de cien adolescentes cuyas fotografías se encontraron en la cuenta de facebook de este delincuente), a quienes les hizo propuestas de contenido sexual por internet, asegurando que otras amigas de estas menores habían accedido a esas propuestas y “habían ganado su dinero”. Finalmente, dicha persona fue condenada a cuatro años de pena privativa de libertad efectiva. Actualmente, hay otros casos similares seguidos por las Fiscalías de Familia y también por Fiscalías Penales que se encuentran en proceso. Incluso, hay casos donde han sido adolescentes los que han cometido esta infracción.

 

La realidad criminal relacionada a las propuestas sexuales a menores de edad por redes sociales, nos compromete a mantener situaciones de alerta. En la casa, en la escuela y en la comunidad se deben desarrollar acciones de prevención  para evitar que los y las adolescentes que usan la tecnología, incurran o caigan en situaciones peligrosas por la atracción que puede resultar ganar dinero fácil. Orientar sobre esos falsos “vinculos de amistad” que ellos admiten y a quienes terminan confiando parte de su vida personal  y de sus datos íntimos, podría ser el inicio de una acción preventiva.

 

Acompañar al adolescente o al niño/a cuando acude a una cabina de internet, saber qué contenido es el que visita, asegurarse que las cabinas de internet públicas cuenten con filtro antipornografia en cumplimiento de la Ley N° 28119 – Ley que prohíbe el acceso de menores de edad a páginas web de contenido pornográfico y a cualquier otra forma de comunicación en red de igual contenido en las cabinas públicas de internet-  puede ser otra medida para evitar que espacios públicos como las cabinas sean seguras y confiables en su contenido y en el servicio que brindan.

 

La comunidad también debe aportar efectuando un control de espacios públicos, establecimientos comerciales y otros, donde es posible que se puedan consumar actos delictivos generados por redes sociales; pues evitar que nuestros adolescentes hombres y mujeres sean víctimas o se conviertan en infractores a la ley penal, es parte de la seguridad y nos compromete a todos y todas.

[1]Ver nota completa en https://news.un.org/es/story/2017/07/1383431, visitado el 31 de julio de 2017

[2]Revisar  al respecto y en detalle: https://www.inei.gob.pe/estadisticas/indice-tematico/tecnologias-de-la-informacion-y-telecomunicaciones/