Panorama Cajamarquino

Juez superior arremete contra malos abogados que incitan a actos ilícitos

Jaén.

Cipriano Purihuamán Leonardo, juez superior titular del Poder Judicial de Jaén, aseguró que tras los actos de corrupción revelados en el Poder Judicial, hay un sector de mal abogados que también deben ser identificados, porque estos en diversas oportunidades son los nexos entre magistrado y justiciable “para ofrecer coimas”.

 

“A través de los reveladores audios es evidente que existirían irregularidades en todo el sistema judicial, hablamos de Poder Judicial, Policía Nacional, Fiscalía y Concejo Nacional de la Magistratura (CNM), por lo que de llegar a comprobar que en la Suprema hay actos irregulares, amerita una reforma del sistema”, señaló.

 

“Hay que tener en cuenta algunos aspectos, como cuando hay dos partes que están litigando en un proceso, la que pierde siempre va a decir que ha sido por influencias externas y a veces los abogados alimentan a eso”, agregó en declaraciones a Visión TV de Jaén.

 

Asimismo, aduce que se debería analizar a todos los abogados que litigan, porque si hay corrupción en el fallo de los jueces, es porque quizás un litigante acudió a su oficina para que falle a favor de su patrocinado; es decir, “se vende como intermediario”.

 

“La pregunta es qué están haciendo las universidades para formar a los abogados, porque todos están saliendo libres de culpa con estos actos, lo que no es correcto, porque al hablar del sistema de justicia es tomar en cuenta también a las universidades”, comentó.

 

“Hay casos donde los abogados cobran cierta cantidad, indicando a su patrocinado que tanto es para la fiscal, tanto para la Policía, para el juez y lo demás por sus honorarios. Desde por ahí hay un desconcierto a la labor del Poder Judicial”, anotó.

 

Finalmente, dijo que ellos como magistrados, frente a todos estos actos irregulares, lo que deberían hacer es dar lo mejor para revertir esta imagen, trabajar las horas correspondientes sin tener de por medio actos irregulares, garantizar su buena labor con pruebas fehacientes y no engañosas.