Panorama Cajamarquino

¿Qué hacer cuando un compañero llega a ser mi jefe?

Por. José Luis Bravo

 

En nuestra vida familiar o laboral muchas veces hemos escuchado frases como estas: “No todo el que es un buen abogado es un buen juez; o no todo buen vendedor llegará a ser un buen gerente de ventas”. Y es que ¿quién no ha tenido la experiencia que un compañero de trabajo llegue a ser por mérito nuestro jefe? ¿Cómo deberíamos actuar en ambos casos? ¿Cuál es el límite de nuestra amistad y cuál el de nuestra responsabilidad como colaborador y líder?

 

Creo que es fundamental tener claro el rol que estamos desempeñando: dónde está la frontera entre el ser un colega y ser el jefe de ese colega. Empero, lo que si no se podrá evadir, en ambos casos, es que existe la responsabilidad de llevar a su equipo a obtener mejores resultados.

 

Sin duda, resultados que dependerán mucho de la madurez con que se asuman los nuevos roles. El coach y especialista en temas de liderazgo empresarial y director de maestrías de INCAE, Germán Retana explica: “Somos compañeros y luego uno de ellos asume una dirección, debo tener la absoluta claridad que vas a seguir siendo mi amigo, pero que tienes una responsabilidad que tú debes cumplir y que yo debo respetar”.

 

Es decir, que si de colaborador se pasa a ser el líder de ese equipo es necesario que “se tenga claro que hay un compromiso empresarial que lograr”.

 

Otros errores

 

Llegar a ser jefe no significa que se tenga el monopolio de la verdad. Y es que este es un error común que cometen algunos líderes en nuestro país: “considerar que soy el más sabio, el centro del equipo y ponerlos a mi servicio”.

 

Somos nosotros que como líderes estamos al servicio del equipo y que permanentemente debemos estar en actitud reflexiva de qué tan bien o mal estamos haciendo las cosas.

 

Una persona que no sepa empoderar a su gente, que no haga coaching (acompañe a sus colaboradores a desarrollar un mejor trabajo) que no maneje su inteligencia emocional o no desarrolle a su equipo no logrará los objetivos y reflejará que solo él asume las decisiones.

 

Por ello, es importante el nuevo jefe (nuevo o porque ascendió por méritos) desarrolle habilidades blandas que lo inviten a tener una mejor relación con su equipo y lograr los objetivos para los que ha sido designado