Panorama Cajamarquino

El presidente del congreso no aclara sus deudas con el estado

El analista Yasser Gómez Carvajal, ha investigado las deudas que tiene Daniel Salaverry, congresista fujimorista, se diría keikista a ultranza actual presidente del congreso, inmerso en varias denuncias de millonarias deudas que tendría con el estado. Panorama recoge este análisis y se los ofrece a sus lectores para que se hagan un juicio al respecto.

El congresista Daniel Salaverry, quien  salió elegido como nuevo presidente del Congreso, hasta ahora no ha aclarado la denuncias de los medios de comunicación que cuando era gerente general de la empresa DSV Constructores en La Libertad empezó a endeudarse con el Estado. Hasta la fecha, según las denuncias, la empresa le debe al Tesoro Público, EsSalud y ONP un total de S/ 1’089,243.

Fundación de DSV Constructores

“En abril del 2004, Daniel Salaverry y su padre, Raúl Salaverry, fundaron DSV Constructores. El padre puso S/ 342,883, es decir el 99% del capital social, y el hijo S/ 3,463, o sea, el 1% restante. Daniel Salaverry se encargó de la gerencia. Fue en setiembre del 2011 cuando la empresa decidió dejar de pagar impuestos, a pesar de que en enero del 2012, solo cuatro meses después, el gerente Salaverry realizó un incremento de capital de S/1’700,000”, informó el referido diario.

Dejo gerencia para convertirse en apoderado

Entre abril y mayo del 2012, Daniel Salaverry dejó la gerencia para convertirse en el apoderado de DSV Constructores, lo cual lo autorizaba a intervenir y representar a la sociedad en asuntos administrativos, judiciales y financieros. Aún así, siguió ignorando sus obligaciones.

Dejo ser apoderado por ser elegido congresista

“El fujimorista recién dejó de ser apoderado de la inmobiliaria el 23 de junio de 2016, cuando ya había sido elegido congresista por Fuerza Popular; en ese momento su deuda al Estado era de S/ 975,000”, informó el matutino.

Voracidad keikista por el poder

Ante la elección de la nueva Mesa Directiva del Legislativo, analistas manifestaron al Diario UNO que la postulación de la lista naranja liderada por el parlamentario Daniel Salaverry es una muestra de la voracidad por el poder del keikismo y resaltaron el oscuro pasado empresarial del congresista keikista. Asimismo que esta implica no solo cuotas de poder y de blindar en temas de corrupción a Keiko Fujimori, pero sobre todo desde la presidencia del Congreso pretender manejar la reforma del Poder Judicial a su antojo.

La Voracidad de Salaverry

Hernando Cevallos, parlamentario del Frente Amplio, en entrevista con el Diario UNO, afirmó que Salaverry expresa lo que es el fujimorismo, que también es una expresión de la voracidad por querer mantener espacios de poder, que después no saben resolver y terminan siendo vergonzosos para el Congreso y para el país.

“La insistencia del fujimorismo de presentarse para capturar la Mesa Directiva es parte de su propia descomposición y la falta de realismo frente al papel que han jugado, y el señor Salaverry no escapa a esto”, agregó.

Falta de principios

Indicó que cuando el país espera de cada uno de los poderes del Estado, expresiones, gestos de lucha por limpiarse y buscar más transparencia, aparece la propuesta de Fuerza Popular a través de Daniel Salaverry, quien justamente de transparencia tiene muy poco.

“No me cabe la menor duda, la incompetencia intelectual, la falta de principios éticos que acompañan a esta bancada son inherentes a Fuerza Popular y obviamente se van a reflejar en cualquier gestión que tenga el fujimorismo en el Congreso”, destacó.

Desprestigio

Así que no creo que esta lista keikista para la Mesa Directiva pueda cambiar la imagen que tiene el Parlamento, tampoco democratizar este poder y ponerlo de cara a las necesidades de la gente.

“El problema no es solo de imagen, el tema es que necesitamos un Legislativo que ayude a resolver la grave crisis política, social y económica que tenemos en el país”, refirió.

Intereses oscuros

Para el parlamentario Cevallos tenemos una mayoría parlamentaria que está atada a intereses económicos oscuros y con prácticas del pasado montesinista que es lamentable para el país.

Prepotencia

En entrevista con el Diario UNO, el analista político Carlos Monge, afirmó que el parlamentario keikista Salaverry tiene sombras de corrupción que pesan sobre él como persona (su exempresa) pero además tiene un problema mayor, que Salaverry significaría la continuidad total de un manejo absolutamente prepotente y corrupto del Parlamento, que es lo que ha venido ocurriendo.

Indeseable

“Primero bajo la presidencia de Luz Salgado, y las computadoras, luego la de Galarreta y las contrataciones increíbles de personal, el manejo del área de comunicaciones lleno de troles, el blindaje permanente a gente corrupta, incluida a la propia Keiko en la Comisión Lava Jato. Obviamente es indeseable para el Congreso y para el país que haya una continuidad de ese tipo de liderazgo político”, agregó.

Algo bueno

Destacó que lo único bueno que podría salir de todo esto es que el desprestigio de Fuerza Popular también trae consigo, el de Keiko Fujimori, y la caída en el respaldo ciudadano a su comportamiento.

Manejar la justicia

“El fujimorismo insiste en el control de la Mesa Directiva del Congreso porque cree que desde esa conducción va a poder controlar y manejar a su antojo la reforma del Poder Judicial. Entonces si queda en sus manos será una reforma para no reformar nada porque es claro que ellos son la fuerza política que tiene más vínculos con todas estas mafias de corrupción en el Consejo Nacional de la Magistratura y en el Poder Judicial”.

En febrero del 2016 la contadora de su empresa, Raquel Narváez Acevedo, denunció que fue secuestrada y asaltada cuando salía de las oficinas de DSV Constructores S.A.C. Según el testimonio de la agraviada fue interrogada durante una hora por los secuestradores, además le arrebataron un disco duro que contenía la información contable de la compañía.

Se lava las manos

En su defensa el congresista keikista, aseguró que en enero del 2016 transfirió sus acciones y por lo tanto las deudas contraídas por la compañía que fundó no le corresponden. “Que quede claro, que yo como Daniel Salaverry no tengo ningún tipo de deuda con la Sunat”, arguyó.