Panorama Cajamarquino

Reformas y participación ciudadana

La participación de la ciudadanía en la reforma política, vía referéndum, le otorgará mayor legitimidad a los cambios, tan profundos como urgentes, que requiere el país, para consolidar la ruta hacia el crecimiento y progreso. Además, abonará al fortalecimiento de la democracia.
Durante su primer mensaje a la Nación, ofrecido con motivo de Fiestas Patrias en el Congreso, el presidente de la República, Martín Vizcarra, ha señalado que en el camino de la transformación se requiere la intervención de todos los ciudadanos para definir diversos temas de interés nacional que ameritan una gran decisión.
El jefe del Gabinete Ministerial, César Villanueva, ha subrayado que “el mejor momento para reforzar la democracia es hoy” y se puede hacer mediante el mecanismo del referéndum, pues es imposible “hacer una autorreforma política con los mismos actores de siempre”.
En esa línea, y aprovechando el proceso de referéndum para la reforma judicial, se consultará a la ciudadanía si está de acuerdo con otros tres temas vinculados a la reforma política: el retorno a la bicameralidad en el Parlamento, la reelección de los congresistas y el financiamiento de los partidos políticos.
La bicameralidad implica que el Congreso de la República tenga una cámara alta y otra baja. De acuerdo con especialistas, restablecer el Senado garantizará una mejor calidad de las leyes que emanen del Parlamento, un sistema que no es ajeno al país.
Hasta 1992, el Perú contó con dos cámaras integradas por 240 miembros, 60 de ellos senadores y 180 diputados. El Jefe del Estado ha precisado que el restablecimiento del sistema bicameral no implicará el incremento del número actual de legisladores, es decir, 130.
Hay opiniones discrepantes en cuanto a si el referéndum es el mejor vehículo para decidir el retorno al sistema bicameral, considerando la polarización en el país. Para nadie es un secreto la baja aceptación ciudadana de la que goza el Congreso y, en consecuencia, hay un rechazo natural a incrementar el número de miembros de este poder del Estado.

Hay que saludar que el tema de la reforma política ha sido puesto en la agenda pública para iniciar el debate y el camino hacia los cambios ya es irreversible.
Desde el Ejecutivo se ha garantizado el respeto institucional y el debido proceso. Vale decir, el Mandatario hará la propuesta formal al Congreso para reformar la Constitución, la cual será sometida a votación (se requiere la mayoría absoluta para su aprobación) y luego se daría paso al referéndum.
El Presidente ha instado al Congreso, así como a las instituciones del sistema de justicia, a escuchar y respetar la voluntad popular materializada en las consultas propuestas y se ha comprometido a garantizar, por todos los medios constitucionales, que esta se cumpla.
La reforma política es una necesidad postergada por muchos años y esta es la oportunidad de involucrar a la ciudadanía en los cambios fundamentales que requiere el país. Es momento que, mediante su activa participación, se convierta en un aliado del crecimiento y de la democracia.