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El ‘Chelsea’, nuevo ‘Príncipe Azul’ de la Premier

El nombre de Michy Batshuayi no aparecía en la primera lista de la fiesta del campeón. Pero llegó a tiempo. Llamó a la puerta y Conte le dejó entrar a cuarto de hora del final. El belga apareció en el campo para marcar el gol del título para el Chelsea, que iba a dejar para otro día las celebraciones.

El gol que pasará a la historia se hizo esperar. Llegó en el minuto 82. Matic quiso disparar y le dio a la pelota un efecto imposible que se convirtió en un centro para Azpilicueta, héroe todo el año, para meterla dentro del área. Allí surgió la figura de Batshuayi para marcar el tanto del campeón, del nuevo ‘Príncipe Azul’ de la Premier League.

El título estaba cantado, pero había que inscribir el nombre del mejor equipo de Inglaterra durante esta temporada. Sin discusión. El Chelsea no desaprovechó su primera oportunidad para ser campeón. Le costó, pero así todo sabe mejor. Y esta Premier hay que saborearla. Conte mutó a un equipo que acabó décimo el pasado curso. Lo ha devuelto a la gloria con sus señas de identidad, las del Chelsea y las marcadas en la pizarra del italiano.

 

El Chelsea tenía prisa por ser campeón, pero necesitó de un ejercicio de paciencia. El WBA, en tierra de nadie en la Premier, se jugaba el orgullo de impedir una fiesta ajena en su propio estadio. Y puso obstáculos con todo el equipo.

El equipo de Conte se pasó toda la noche lanzando flechas. Con Cesc a los mandos (Kanté estaba tocado y no salió), el Chelsea vivió cerca del área rival. La amenaza fue constante, pero Foster se fue al vestuario sin desgastar los guantes. Las flechas, muchas de Pedro, salieron desviadas.

El WBA, con diez hombres por detrás de balón, sobrevivió para coger aire al contragolpe o en una contra. Aunque demasiado tenía en su campo. Fue un acoso sin derribo ni conquista final del futuro campeón de la Premier League. Dominio ‘blue’ pero sin aplastar.

Justo tras el descanso, Foster demostró buenas manos en un tiro envenenado de Moses. Fue el inicio de un tramo frenético del Chelsea en el que tampoco llegó a meta. Lo pagó después. El WBA cogió aire y, a la contra con un gran Rondón, pudo aguar la fiesta que comenzó Batshuayi.

Un año después, la Premier ya tiene su nuevo ‘Príncipe Azul’ tras el cuento de hadas del Leicester. No tiene nada que ver, pero el cielo en Inglaterra sigue siendo azul.

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